NOSTALGIAS

12 Nov

Quienes somos nostálgicos nos parecemos un poco a esos locos que corren tras la brisa a fin de refrescarse con la misma. Dicen que la nostalgia es un sentimiento inútil; es posible, en cualquier caso yo personalmente admito que no puedo librarme de ella. Y mucho menos llegando determinadas fechas.

           Porque ayer 11 de noviembre (festividad de San Martin o de “San Martino”) fue un día lleno de recuerdos. A buen seguro que las nuevas generaciones abducidas por todo lo que huela a multimedia no sabrán de qué estoy hablando, pero todavía hasta finales de los años 70´ en Mansilla de las Mulas se celebraba – ininterrumpidamente desde la Edad Media – la que era sin duda una de las más importantes y espectaculares ferias ganaderas a nivel nacional, nada que ver con el desangelado e impersonal evento multisectorial del presente.

     Los que en ese tiempo éramos niños y vivíamos en pueblos cercanos contemplábamos, entre atónitos y embelesados, desde más de una semana antes y procedentes de todos los rincones de España, el interminable trasiego de incontables rebaños de ovejas merinas escoltadas por enormes perros mastines, vistosas reatas de mulos y asnos guiadas por altaneros mayorales a caballo, familias enteras que viajaban en carros engalanados bien cargados de productos hortofrutícolas o de la reciente matanza (es sabido que “A cada cerdo le llega su San Martín”) de ese marrano criado con tanto mimo en casa durante meses inundando literalmente el Camino Real Francés y la antigua calzada romana en dirección hacia dicha localidad leonesa.

           A tan famosa cita anual en la enorme, abarrotada y colorida explanada junto a las murallas medievales de la villa no podían faltar aquellos entrañables tratantes (también llamados “muleteros” o “chalanes”, en su mayoría gitanos, enseguida distinguidos por su peculiar atuendo: blusa de tres cuartos negra, tralla en mano, cuerda terciada sobre los hombros, cabeza tocada con una gorra visera, boina o sombrero) y charlatanes (a los que recuerdo como bastante más simpáticos y en el fondo honestos que muchos de los dirigentes políticos que padecemos en la actualidad) intentando venderte los productos más extraños y variopintos con sus shows de labia incontenible. Ni la compra de la tradicional ristra de ajos para su siembra inmediata (“Por San Martino, el ajo fino”) ni mucho menos la muy agradecida degustación de ese riquísimo y típico plato de bacalao preparado al estilo mansillés, acompañado de cecina de chivo en los entrantes y regado con buen vino de la tierra.

          Eran los últimos coletazos de un mundo rural ya condenado sin miramientos ni consideración al ostracismo desde por lo menos los años 60´, despreciado después para librarnos de nuestro vergonzante pasado pueblerino y subirnos así al tren de la modernez que trajo la también hoy cuestionada (sí, por aquello de “la división internacional del trabajo”, Alemania y Francia nos convirtieron, con la complicidad de algunos politicastros, en un “país servicios”, eufemismo que esconde la triste realidad de un “país de bares y chiringuitos playeros”) entrada en la entonces CEE, momento en el que fue apuntillado de forma casi definitiva.

          Un mundo rural en ningún caso idílico, pero que se corresponde con mi infancia. Y quien ha vivido la infancia en un pueblo sabe lo especial que ello resulta. Quizás por eso rememoro ahora dicha época con una pátina de tenue nostalgia y esquiva benevolencia, como suelen hacer quienes – como un servidor – nunca hemos terminado de ubicarnos en ninguna parte al haber vivido a caballo entre los estertores de lo que despectivamente se tildó como “viejo” y entre el principio de lo que efusivamente se abrazó como “nuevo”.

feria de san martín

                                                                                  RICARDO HERRERAS

 

 

 

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La coartada para la nueva Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público : tres nuevas Directivas ( no hay como echarle la culpa a Europa).

12 Nov

de https://DELAJUSTICIA.COM/2017/11/09/sisifo-ante-la-nueva-ley-9-2017-de-8-de-noviembre-de-contratos-del-sector-publico/

Sísifo ante la nueva Ley 9/2017, de 8 de Noviembre de Contratos del Sector Público

cabreadoSLa novísima Ley de Contratos en números: 347 artículos, 16 disposiciones finales, 53 disposiciones adicionales, 5 Transitorias y 16 disposiciones finales. Total: 294 páginas. Según el contador web, 172.000 palabras. ¡ Casi nada!

Por supuesto, con jerga inaccesible al común de los mortales: clasificaciones divergentes, diálogo competitivo, acuerdos marco, sistemas dinámicos, asociación para innovación, Mesa especial, Estrategia Nacional de Contratación,etc.

Todo un sudoku. Sólo comprender el ámbito de aplicación subjetivo y el encaje de cada modalidad de contrato merecería ser la prueba final de la NASA para ser astronauta.

riddle-answer-clock_dbff91579fedcdd8La coartada para la nueva Ley : tres nuevas Directivas ( no hay como echarle la culpa a Europa). Aunque mas bien pienso que como ya nos íbamos familiarizando con el anterior modelo pues bien está cambiarlo.

Como siempre es mejor demoler que restaurar parcialmente, pues una nueva Ley al salón: La Ley 9/2017, de 8 de Noviembre, de Contratos del Sector Público.

Lo mas gracioso es la voluntad confesa del Preámbulo:”menor burocracia para los licitadores”, “mayor transparencia”, “simplificación…” pero ya cuesta frenar la carcajada cuando arranca el Tercer apartado del Preámbulo con esta declaración:  “El sistema legal de contratación pública que se establece en la presente Ley persigue aclarar las normas vigentes, en aras de una mayor seguridad jurídica..” 

El baile comienza: ponencias y cursos, dictámenes, órganos consultivos a informar, reclamaciones, denuncias, desorientación, instrucciones que interpretan otras instrucciones,etcMe dan pena los abogados, los opositores, los contratistas, las editoriales… Libros y artículos a la papelera, jurisprudencia enterrada, etc.

3534516458_48e4e8595fYa soy mayor para aprender otro idioma o subir al Everest. En mis diez trienios llevo leídas y casi controladas cuatro leyes de contratos: la Ley de Contratos del Estado de 1965 (Decreto 923/1965, de 8 de abril); la la Ley 13/1995, de 18 de mayo, de Contratos; la Ley 30/2007, de 30 de octubre, de Contratos del Sector Público; y el Real Decreto Legislativo 3/2011, de 14 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Contratos del Sector Público.

 Me siento como Sísifo, castigado por los dioses a subir una enorme piedra por una colina, que cuando llegaba a la cima, se caía y tenía que volver a comenzar su trabajo.

¡ Me planto!. Hay vida mas allá de la Ley de Contratos.  Tengo la sana intuición de que se puede legislar mejor, mas claro y mas eficaz… y con mas estabilidad. Algo me dice que en el ranking de calidad y simplicidad legislativa de contratos de los países de la Unión Europea estamos a la cola.

Y también me dice la intuición que la dicha dura poco al pobre, así que esta flamente ley intentaré “saltármela” y esperar que en breve el legislador apruebe una nueva. Economía procesal y mental. Pasapalabra, o pasaley.

images (10)Creo que en el tiempo y energías que consumiría leyendo, analizando, resumiendo y estudiando la nueva Ley, puedo mantener decenas de sanas tertulias con amigos, francachelas, ver treinta películas o incluso escribir varios artículos, o sencillamente pasear y disfrutar de soñar, y sonreír por haberme librado de tamaña pesadilla.

Así que, salvo necesidad profesional puntual, emplearé mis energías en otras lecturas y aprendizajes, y dejaré que los sabios académicos, los abogados emprendedores, los opositores incansables y los funcionarios sin elección, procedan a estudiarla y aplicarla. Les felicito y si la quieren tener a mano,  aquí está en libre descarga.

Suerte, que caballo viejo y cansado ya no galopa en la llanura de contratos.

Tortilla

P.D. Acertijo:¿ Esta tortilla fue contratada por el sistema dinámico, diálogo competitivo, o sencillamente se pidió, sirvió, degustó y todos contentos?

   CHIRBES O EL DOLOROSO FIN DE FIESTA

5 Nov

      

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Los que de verdad son grandes siempre se nos van demasiado pronto. A mí en concreto el adiós de Rafael Chirbes (del que el pasado mes de agosto se cumplieron dos años) me dejó una extraña sensación de orfandad, al ser uno de mis referentes justo desde el mismo momento en que comencé a leer las primeras páginas de Crematorio, quizás su obra más representativa y/o conocida.

      Porque el solitario, lúcido y descarnado escritor valenciano ha sido uno de los autores españoles contemporáneos que más certeramente ha definido nuestros males (corrupción generalizada, ausencia de verdaderos valores democráticos, explotación aceptada como sistema,  etc.) endémicos y mejor ha retratado la realidad de nuestra historia reciente, esa que va desde la carnicería de la Guerra Civil hasta ahora mismo, pasando por la dura postguerra, la sacrosanta Transición o la luna de miel de los “felices” 90´ levantada sobre el boom del ladrillo.

      Semejante empresa literaria (con títulos como La buena letra, La larga marcha, Los viejos amigos o En la orilla) fue construida a partir de nada complacientes mosaicos de vidas privadas protagonizadas por burgueses casposos, empresarios déspotas, sindicalistas vendidos al vil metal, obreros adocenados por el fútbol, nuevos ricos horteras esclavizados al teléfono móvil, cincuentones con síndrome de Peter Pan, adolescentes (ton)tuneados con más sesiones de gimnasio que cerebro…una fauna paleta y chabacana tras su aparente pátina de modernidad fácilmente reconocible por ser epítome del mal gusto, para más inri atiborrada de mezquinas miserias personales y en esencia movida por las pulsiones de la codicia, el ascenso social a cualquier precio y el hedonismo inane.

      Ajeno siempre a los “juegos florales” postmodernos, farándula mediática y demás camarillas de favores literarios debidos, Chirbes erigió sin prisa pero sin pausa (en la mejor tradición realista patria, la que va de Pérez Galdós a Martín Santos) una obra mayor que nos obliga a mirar sin ningún atisbo de conmiseración una piel de toro degradada por demasiados esqueletos de hormigón, campos de golf arrebatados a hermosos espacios naturales, gigantescos invernaderos en los que literalmente se cuecen cientos de inmigrantes, cutres chiringuitos playeros, mega centros comerciales de colores chillones y puticlubs de carretera donde, con total impunidad, a lo largo de estos años se han ejecutado abusos sin cuento, ocultado innombrables delitos y lavado conciencias hasta acabar casi hoy con el llamado “estado del bienestar”, esa fiesta a la que en principio todos estábamos invitados y de la que ahora se está echando a golpe de recortes y empleo basura a los menos pudientes.

      Una nación, en definitiva, arrasada y esquilmada tras los fuegos de artificio de la burbuja inmobiliaria en la que ya solo se amontonan derrotas dolorosas y esperanzas truncadas, conciencias anestesiadas por la telebasura y estómagos agradecidos, con únicamente margen o bien para competir en el gran festín de la indignidad o bien para sobrevivir en la precariedad más animalizada. Un panorama desolador que el de Tabernes de Valldigna disecciona a la manera de un cirujano con bisturí, no dejando títere con cabeza ni apenas asidero al que aferrarse.

      Hay libros incómodos y nada complacientes que deben leerse como auténticas purgas. Los de Chirbes – preñados de amargura y pesimismo a la par que de honradez y autenticidad – son un extraordinario ejemplo de ello, pues nos hacen sentir A TODOS en mayor o menor medida responsables de la agonía, ausencia de referentes y falta de expectativas de los tiempos presentes.

        Sin embargo, los mismos también nos enseñan que del fondo del cenagal bien podría surgir un atisbo de renovada vitalidad para el futuro, siempre y cuando claro está seamos capaces de aprender la lección y, especialmente, de comprender las razones que nos han traído hasta aquí. Desde luego, que nadie se llame a engaños: sin ese ejercicio de dolorosa reflexión personal va a ser imposible construir un mañana mejor para este extraño país de nombre España.

 

 

RICARDO HERRERAS

 

 

 

“FÚRGOL” LEAKS

29 Oct

 

La entrada en prisión incondicional sin fianza (solo por decir “fúrgol” lo tendrían que haber enchironado hace años) este pasado mes de julio del sempiterno presidente de la Real Federación Española de Fútbol Ángel María Villar ha sido la guinda a la sucesión de escándalos que vienen salpicando al “deporte rey”, así bautizado por ser el que más seguidores y/o espectadores reúne en todo el mundo.

        Es una evidencia que, en su exitoso devenir, el fútbol  – “ese milagro mediante el cual Europa aprendió a odiarse sin destrozarse”, en palabras de Paul Auster – muy pronto dejó de ser un deporte para convertirse en un espectáculo de masas, solo que ahora, cuando el gran capital lo ha vampirizado imponiéndole sus espurios intereses, cabe decir que se ha convertido en un negocio puro y duro en el que se manejan cantidades de dinero mareantes repartidas en fichajes “galácticos”, intermediarios, derechos televisivos, apuestas, merchandising y demás.

     Vamos, que con tales estipendios el petardazo “se veía de venir”. Recordemos que antes que el susodicho y otros capitostes fueran defenestrados por su opaca gestión al frente de sus cargos en UEFA y FIFA, ya famosos presidentes de clubes habían pasado por la trena. Igualmente, rutilantes estrellas del balón habían demostrado que, pese a nadar en la opulencia, lo de ser buenos contribuyentes con Hacienda parece que no lo han llevado nunca nada bien. Y eso por no hablar de las deudas con la seguridad social de numerosos equipos, las recalificaciones fraudulentas para construir ciudades deportivas o las muy cuestionables subvenciones públicas recibidas. Pero sólo la avaricia, unida a la incompetencia de algunos de sus dirigentes, ha hecho que la situación toque fondo hoy, pues cuando el deporte está en manos de mafiosos que se lucran a costa de ensuciar los valores que debería transmitir el mismo pasa a convertirse en una pura y simple tapadera para la corrupción.

      Si todo ello lo trasladamos a nuestra bendita piel de toro – donde tenemos un presidente del Gobierno que se pasea sin ningún rubor con el diario Marca bajo el brazo, donde tantos negocios en este “capitalismo de amiguetes” se gestan en los palcos VIP de muchos estadios o donde los dos equipos más importantes son a su vez dos de los principales estandartes de la llamada Marca España – concluiremos que el hecho de que el escándalo alcanzase a la RFEF era solo cuestión de tiempo. Es más, el mamoneo que había allí dentro era vox populi bajo el “Villarato”, un mandato de casi tres décadas que ha ido degenerando en el clientelismo más descarado y el consiguiente tráfico de prebendas.

      Existía, sin embargo, un pacto de silencio en torno a ello. Quizás porque en la actualidad el balompié constituye el más poderoso “opio del pueblo” que imaginarse pueda. De esta manera, narcotizado, éste se olvidaría del paro, de la precariedad laboral, de la irrisoria subida anual de pensiones y sueldos…el futbol ha sido y es, que nadie lo dude, un perfecto analgésico (el otro sería la farándula televisiva) para calmar los ánimos de un personal muy quemado con la crisis. Pero como todo activo sedante, ha resultado tener efectos secundarios poco o nada deseables, como estamos viendo.

    En realidad, todo apunta a que lo de Villar y cía. (el mandamás vasco ha caído, pero está por ver si sus en principio bienintencionados sustitutos en el machito serán capaces de ordenar el carajal que tienen ahí montado) sólo es la punta del iceberg de lo mucho turbio que se ha cobijado bajo las mantas de la desmedida afición futbolística que nos caracteriza a los españoles.

      Lo que ha aflorado y a buen seguro aflorará debería hacernos reflexionar, desde luego, al menos para no volver a ser tan memos y descerebrados.

 

forges futbol españa semifinal

 

RICARDO HERRERAS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Supremo empuja decididamente la transparencia

23 Oct

 

De  https://DELAJUSTICIA.COM/2017/10/23/el-supremo-empuja-decididamente-la-transparencia/

bl30_think_main_pi_3096332fLa Ley de Transparencia (Ley 19/2013, de 9 de diciembre)  metió el pie en  la puerta para que la administración no la cerrase y ocultase sus intimidades y manejos. El problema es la necesaria reconversión de la mentalidad de autoridades y funcionarios que tienden a tratar con secretismo archivos y expedientes y que se sienten incómodos con el strip-tease público.

Es cierto que la Ley de Transparencia se guía por la regla de la información y las excepciones tasadas, aunque su alambicado diseño conduce a que las administraciones tiendan a escudar la negativa a facilitar información en que “precisa reelaboración”, esto es, que no se trata sencillamente de fotocopiar o facilitar en formato digital sino que dar respuesta requeriría un expurgo de archivos y dedicación de funcionarios con los costes consiguientes. Incluso el propio Congreso no es un ejemplo de transparencia y pone el candado como ya comentamos.

En otras palabras, la Ley quiere que si alguien solicita copia de la licencia otorgada a Carrefour se le facilite a cualquier ciudadano sin pedir razones y en cambio, si alguien solicita una relación de las licencias de todos los hipermercados otorgadas en los últimos tres años con indicación de titulares, tasas y mención de su impacto en los presupuestos municipales, que le sea denegada porque su cumplimentación requiere una labor de expurgo, análisis, gestión y trabajo por los empleados públicos.

Pues bien, la Sala contencioso-administrativa del Supremo ha tenido ocasión de pronunciarse en su reciente Sentencia de 6 de Octubre de 2017 (rec.75/2017)sobre un asunto que impulsa decididamente el derecho a obtener información al amparo de la Ley de Transparencia. Se trataba nada menos que de la solicitud de un particular a la Corporación RTVE de  “información sobre todos los gastos derivados de la participación de España en el concurso “Eurovisión 2015”, incluyendo las partidas correspondientes a viajes, alojamientos, dietas, vestuario, gastos de delegaciones y acompañantes”. La entidad televisiva dio la callada por respuesta y el particular reclamó ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno. Este estimó la reclamación pues consideró que “la información solicitada se encontraba en poder de RTVE, sin que ésta tuviera que acudir a entidades u órganos externos para su configuración, al tratarse de un dato de ejecución presupuestaria y liquidación de gastos”.

invisible3La Corporación RTVE recurrió ante el Juzgado Central que desestimó el recurso y cuya sentencia fue apelada ante la Audiencia Nacional que confirmó la sentencia del Juzgado. La Corporación RTVE, inasequible al desaliento, planteó recurso de casación que fue admitido a trámite por el Supremo, considerando de interés casacional por auto de 20 de febrero de 2017, lo siguiente:

<< (…) 2º) Declarar que la cuestión planteada en el recurso que presenta interés casacional objetivo para la formación de la jurisprudencia consiste en interpretar los      artículos 18.1.c      ) y      14.1.h) de la Ley 19/2013     , de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, para determinar los presupuestos y requisitos necesarios para inadmitir las solicitudes de información cuando sea necesaria una acción previa de reelaboración; y, asimismo, para la aplicación de la limitación de acceso a la información cuando suponga un perjuicio para los intereses económicos y comerciales de la entidad requerida>>.

Y aquí estamos. Veamos lo que la Sala de lo Contencioso-administrativo afirma, o parafraseando a la Real Academia, como “fija,luce y da esplendor a la transparencia”.

1.Primero, fija los términos en que RTVE fundamenta su negativa a ofrecer la información solicitada: “la Corporación RTVE adujo, por primera vez, que la petición de información estaba incursa en la causa de inadmisibilidad prevista en el artículo 18.1.c) de la Ley 19/2013 , por tratarse de una información que requería una acción previa de reelaboración; y que la información solicitada no podía ser proporcionada por aplicación del  artículo 14.1.h/ de la misma Ley , que limita el acceso a la información cuando el acceso a la misma suponga un perjuicio para los intereses económicos y comerciales.”

judge2.Dado que las sentencias del Juzgado y Sala entraron el fondo, el Supremo elude pronunciarse sobre una cuestión interesantísima que consiste en si una administración que no da respuesta a la petición de información, si con ocasión de la reclamación ulterior ante el Consejo de Transparencia, puede desempolvar y sacarse de la chistera un motivo de inadmisión que se calló. O si por el contrario, su silencio desestimatorio impide luego aducir motivos de inadmisión cuando lo cierto es que desaprovechó la ocasión para dictar una resolución motivada de inadmisión.

Como digo, el Supremo elude esta cuestión por innecesaria pero no está de más tener presente que tanto Juzgado Central como Sala de la Audiencia Nacional reprochan que se convierta una causa de inadmisión en causa de desestimación de forma extemporánea.

3. Pero sobre el fondo, el Supremo fija doctrina con claridad y firmeza, en los siguientes términos que serán el mantra o fundamento para robustecer las solicitudes de acceso a información:

La formulación amplia en el reconocimiento y en la regulación legal del derecho de acceso a la información obliga a interpretar de forma estricta, cuando no restrictiva, tanto las limitaciones a ese derecho que se contemplan en el  artículo 14.1 de la Ley 19/2013  como las causas de inadmisión de solicitudes de información que aparecen enumeradas en el artículo 18.1, sin que quepa aceptar limitaciones que supongan un menoscabo injustificado y desproporcionado del derecho de acceso a la información.

Por ello, la causa de inadmisión de las solicitudes de información que se contempla en el  artículo 18.1.c/ de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre , no opera cuando quien invoca tal causa de inadmisión no justifique de manera clara y suficiente que resulte necesario ese tratamiento previo o reelaboración de la información.

Asimismo, la posibilidad de limitar el derecho de acceso a la información no constituye una potestad discrecional de la Administración o entidad a la que se solicita información, pues aquél es un derecho reconocido de forma amplia y que sólo puede ser limitado en los casos y en los términos previstos en la Ley; de manera que limitación prevista en el  artículo 14.1.h/ de la Ley 19/2013  no opera cuando quien la invoca no justifica que facilitar la información solicitada puede suponer perjuicio para los intereses económicos y comerciales.

4.Esa es la conclusión del Supremo, pero antes se apoya y asume los importantes razonamientos del Juzgado Central :

Pues bien, una vez más compartimos el parecer del Juzgado Central nº 6 cuando señala en su sentencia (F.J. 3º) que la Corporación RTVE “…no ha justificado que el suministro de la información solicitada exija una labor previa de reelaboración, pues aparte de sus alegaciones ninguna otra prueba se allega que soporte su posición”. Y añade el Juzgado Central que “…La información que se solicita ha de encontrarse en los documentos contables y presupuestarios de la entidad, y no se aprecia que para su suministro exija de una labor previa de reelaboración específica o someter a un tratamiento previo de la información con que se cuenta para obtener algo diferente de lo que se tiene, más allá de constatar las distintas partidas en que se contengan los datos de los gastos efectuados para participar en el festival de Eurovisión 2015, y en su caso la mera adición de las mismas”.

Dicho de otro modo; nada indica que el tipo de información que se solicitaba requiriese algún tipo reelaboración salvo, en su caso, la mera suma de las diversas partidas de gastos; y, en todo caso, la parte recurrente no ha aportado prueba o justificación alguna de que resultase necesario ese tratamiento previo o reelaboración de la información.

5.En cuanto a la limitación del acceso a la información prevista en el artículo 14.1.h/ de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre  (cuando el acceso a la información suponga un  perjuicio para los intereses económicos y comerciales ) también recorta su fuerza restrictiva el Supremo en interesantes términos ( que resultan aplicables, mutatis mutandis, a casi cualquier petición de información presupuestaria pública):

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No se cuestiona aquí que la Corporación RTVE sea un operador que concurre en un mercado competitivo como es el audiovisual; pero, aceptando ese dato, no ha quedado justificado que facilitar información sobre los gastos efectuados para participar en el festival de Eurovisión 2015 pueda acarrear un perjuicio para los intereses económicos y comerciales, teniendo en cuenta que no se pide información sensible sobre el funcionamiento interno de la Corporación, ni sobre su sistema de producción de programas o estructura de costes; y la solicitud ni siquiera se refiere a un programa de producción propia. En definitiva, no se alcanza a comprender, ni se ha intentado justificar por la recurrente, en qué forma la facilitación de esa información puede perjudicar los intereses comerciales de RTVE o favorecer a sus competidores en el mercado audiovisual.

Siendo ese así, no cabe aceptar una limitación que supondría un menoscabo injustificado y desproporcionado del derecho de acceso a la información.

6. En suma, bien está que administraciones locales, autonómicas y dependencias estatales, así como Universidades y otras entidades, tengan claro lo excepcionalísimo de la negativa a facilitar información a la ciudadanía. Y no digamos ya de la necesidad de facilitar el acceso al expediente a los interesados y enviarlo completo a los tribunales, sin rodeos ni pretextos.

_87236709_bookpadlockUn paso de gigante del Supremo para frenar la zancadilla al derecho de transparencia so pretexto de la necesaria “reelaboración” o de que “afecta a intereses económicos”, pues ambas circunstancias podrán oponerse al derecho pero eso sí, de forma motivada, razonable y bajo consideración restrictiva.

En suma. Sentencia integradora de la Ley y digna de ser custodiada y archivada como palanca para conseguir vencer la resistencia de la administración a mostrar lo que pasa en sus muros.

 

LOS NUEVOS ERUDITOS A LA VIOLETA

22 Oct

                

Bajo el esotérico título de “Figuraciones de lo insólito” (¡?) se han desarrollado durante esta semana en la Universidad de León unas nuevas jornadas con el mismo nombre ahora elevadas por arte de birlibirloque a la categoría de Congreso Internacional (nada menos).

    Tan “magno” acontecimiento me viene como anillo al dedo para recordar como en nuestra provinciana y decadente institución académica el postmodernismo continúa siendo el pensamiento hegemónico para unos profesores que, encapsulados en sus autocomplacientes torres de marfil, no se han debido enterar todavía de que eso de la Postmodernidad terminó justo cuando la utopía del consumismo y el espejismo del estado del bienestar entraron en barrena, hace ya algunos lustros, estando el panorama actual marcado por una profunda crisis a todos los niveles que dicha corriente no sabe ni puede explicar. Quizás porque la misma ha devenido consciente o inconscientemente en cómplice ideológico-cultural del neoliberalismo más salvaje al no ser en el fondo otra cosa que un “producto” derivado de la propia sociedad de consumo a la que tantas veces sus conspicuos exégetas han criticado.

    Con todo, vamos a dar una serie de pautas básicas para quienes todavía no se hayan enterado de la que está cayendo ahí fuera, en el mundo real, y aún aspiren a convertirse en unos auténticos postmodernuquis de postín. Veamos:

  1. El lenguaje claro y conciso característico de la Modernidad debe ser desterrado por completo. Antes se consideraba genio a quien era capaz de explicar cuestiones complejas con sencillez; por el contrario, el presunto genio postmoderno es aquél que expone aspectos que rozan la puerilidad de un modo complicado, lo cual hace necesario el empleo de un lenguaje alambicado, oscuro y contradictorio en extremo.

  1. La crítica ha perdido su sentido y está obsoleta. Ahora hay que dejar paso a formas más “efectivas” de cuestionar la sociedad y el mundo que nos rodean, caso de la parodia.

  1. Tanto el pensamiento clásico como el de la Ilustración están superados. Platón, Aristóteles, Kant, Voltaire, Marx…son antiguallas molestas. Claro, la filosofía exige tiempo, amplios conocimientos y dominio de los argumentos/contraargumentos. Es pues imprescindible “dejar atrás la tiranía de la coherencia, la verdad, la ciencia y la razón” (sic) y, apostando por el sofismo, abrazar la verborrea hueca, grandilocuente e irracional de los Foucault, Derridá, Deleuze, Lacan, Baudrillard, Lyotard y demás emborronadores de cuartillas, más allá de que no se les entienda un pimiento.

  1. Los grandes relatos ideológicos que intentaban dar un sentido a la marcha de la Historia están finiquitados – otra cosa no, pero con estos tipos se asiste casi cada día a un funeral: “Dios ha muerto”, “el hombre ha muerto”, “el fin de la Historia”, “la verdad y la objetividad no existen”, etc., etc. – apostándose ya descaradamente por el relativismo y el hedonismo.

  1. Es curioso que en una época donde todo quisque pretende ser original, nunca se haya copiado tanto. Y es que la cultura, para todo buen postmo, es como un gran supermercado del que se puede extraer y reciclar cualquier producto. Convendrá no obstante que el plagio sea bien disimulado con eufemismos del tipo “homenaje”, “guiño” o “intertextualidad”.

  1. Hacer alarde de labia exige también crear (utilizando sufijos y prefijos a cascoporro) una ingente cantidad de neologismos a fin de parir “palabros” como “contra-arquitectural”, “hiper-contemporaneidad”, “pre-post-espacialidades”, “inter-conectividad”, “post-verdad”, etc.

  1. No podemos pasar por alto el aspecto externo, algo fundamental en unos tiempos donde la imagen y el postureo parecen ser lo único que cuentan. Ir de hipster con ínfulas de cultureta por la vida cotiza alto. A saber: desaliño (gafas de culo botella, barbas bohemias) perfectamente estudiado entre lo unisex (camisas y pantalones con dos tallas menos) y lo multimedia (uso y abuso de tablets, smartphones, etc.), entre lo indie y lo alternativo.

    Llegados a este punto, seguro que muchos de ustedes se estarán preguntando “¿puede ser verdad tanta mentira?” “¿Y funciona?” Pues sí. Siempre (o casi). Está comprobado: cuando no se tiene nada nuevo ni interesante ni mucho menos profundo que decir, basta con expresarlo de forma enrevesada para dejar al personal con la boca abierta y ser tomado poco menos que por un iluminado. Pero los adalides de la Postmodernidad tienen de genios lo justito, o más bien nada. Tras agotar los galimatías ininteligibles y el contrabando de citas de tercera mano, se quedan en lo que son: unos snobs insoportables e impostores irritantes que, careciendo de coherencia y criterio propios para ir al meollo de las cosas, adornan la superficie de las mismas con grandes dosis de pirotecnia verbal y onanismo intelectualoide ocultando su verdadero rostro conservador dentro de los márgenes de la corrección política. En otras palabras, inconfesos defensores del orden establecido travestidos de rebeldes contraculturales.

    Ante tal panorama, el ya de por sí lanar alumno universitario actual tendrá dos opciones: o adoptar una posición crítica y a contracorriente, con lo que se sentirá más extraño e incomprendido que un fumador de pitillos rodeado de “fumadores” con inhaladores, pero por lo menos un poco libre; o adoptar una actitud seguidista con el profe de turno, mucho más cómoda desde luego, pero que preludiará poco después su muy probable servilismo con el jefe de la empresa donde le toque en suerte (o desgracia) recalar dentro del mal llamado mercado laboral. Después de todo, siempre se puede elegir. Eso sin olvidar que uno no busca la realidad, es ésta la que de forma inexorable acaba encontrándonos. Y entonces…

postmodernismo

 

                                                                                        RICARDO HERRERAS

 

El negocio de romper España desde dentro: El patrimonio de los diputados y senadores soberanistas

16 Oct

de  http://www.ELMUNDO.ES/economia/2017/10/15/59e10e4d468aeb95278b4584.html

 

Independencia de Cataluña

El negocio de romper España desde dentro: El patrimonio de los diputados y senadores soberanistas

En el Congreso se sientan nueve diputados de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y otros ocho del Partido Demócrata Europeo Catalán (PDeCAT). Si además se tienen en cuenta que en el Senado hay otros cuatro representantes de la antigua Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) y 12 más del partido que preside Oriol Junqueras, el resultado es que, entre ambas cámaras, hay un total de 33 representantes que cobran dinero público de España mientras tratan de acabar con la soberanía de este mismo país.

Tardá, a la cabeza de los ‘ricos’

Es, sin duda, uno de los diputados que más ha combatido a favor de la independencia de Cataluña y, al mismo tiempo, uno de los que más se ha beneficiado del dinero público de España. Joan Tardá acumula cinco legislaturas en el Congreso de los Diputados, Cámara en la que ocupa un lugar desde abril de 2004, esto es, desde que José Luis Rodríguez Zapatero fue nombrado presidente del Gobierno. Esta larga trayectoria le ha permitido o, al menos, le ha ayudado a acumular casi 190.000 euros en sus cuentas corrientes. Además, según la declaración de bienes y patrimonio que presentó el 20 de julio de 2016, tiene un plan de pensiones valorado en 117.469 euros, recibe más de 2.500 euros en rendimientos de capital inmobiliario y es copropietario de dos viviendas en Cornellá de Llobregat y un garaje en la misma población de la provincia de Barcelona. Con todo ello, el portavoz de este partido que se define «de izquierda socialdemócrata» declaró algo más de 22.000 euros en concepto de Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Otros diputados que gozan de una buena situación económica son Teresa Jordà, representante de ERC en las tres últimas legislaturas y con un saldo en todos sus depósitos de 86.366 euros; y Feliu-Joan Guillaumes i Rafols, que pertenece al PDeCAT y tiene un total de 67.386 euros en sus cuentas. Dueño de un escaño en el Congreso durante tres legislaturas alternas, Guillaumes tiene asimismo el 50% de su vivienda habitual y de un garaje en Mollet del Vallés, y el 33% de un segundo garaje en esta misma población barcelonesa. A ello añade el 25% de una empresa llamada San Esteve Renting, participación que está valorada en 90.000 euros, y el 21% de Top Box Business, porcentaje al que asigna un valor de 60.101 euros.

Y en el Senado, los representantes independendistas que más dinero tienen en sus cuentas y depósitos son Joan Bagué Roura, de la antigua Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), y Jordí Martí Deulofeu, de Esquerra Republicana. El primero acumula 90.000 euros en el banco, pero además cuenta con: el 50% de cuatro viviendas en Gerona; la mitad de una plaza de garaje y de un local en esta misma ciudad; el 50% de cuatro fincas repartidas entre Amer y Camallera (poblaciones ambas de la provincia de Gerona), y el 25% de una vivienda en Amer. Por su parte, Martí, que llegó a la Cámara Alta en la pasada legislatura tras ser alcalde de San Pedro Pescador (Gerona) durante ocho años, supera los 80.000 euros en depósitos bancarios.

Bel y Xuclà, grandes accionistas

Entre sus señorías independentistas también hay algunos notables inversores y, especialmente, dos diputados de PDeCat que cuentan con grandes participaciones. Uno es Jordi Xuclà i Esteve, que declara 350 acciones de Xuclà Mecàniques con un valor de 261.316 euros. Este representante, que acumula ya cinco legislaturas en el Congreso, también tiene más de 20.000 euros en su cuenta corriente y declara ser el propietario del 38% de una vivienda en Gerona.

El otro diputado con importantes inversiones empresariales es Ferran Bel Accensi. En su declaración de bienes consta que controla 138 participaciones de Adec Assessors valoradas en 208.570 euros. A ello añade otras 2.563 acciones de CaixaBank que, en el momento de presentar la declaración pública, tenían un valor de 5.546 euros. Alcalde de Tortosa desde 2007 además de representante de PDeCat en el Congreso, Bel acumula 69.920 euros en sus cuentas bancarias, tiene un plan de pensiones valorado en 51.950 euros y un fondo que también supera los 50.000 euros. En su declaración de bienes y rentas añade dos pisos, un local en Tarragona y dos plazas de garaje en Tarragona, además de la mitad de una vivienda y de una plaza de garaje en la misma ciudad y el 50% de un piso en Barcelona. Con todo esto, Bel Accensi es, probablemente, el representante catalán en Madrid con un mayor patrimonio.

Los que diversifican

Muchos de los representantes que quieren que Cataluña sea una nación propia han aprovechado el dinero público, además de sus correspondiente actividades en el sector privado, para diversificar inversiones. Éste es el caso, por ejemplo, de Josep Rufá Gràcia, senador de ERC que declara seis cuentas corrientes en diferentes entidades con un total de 22.900 euros; un fondo de inversión en el Banco Mediolanum -que recientemente también se fue de Barcelona por la inestabilidad política- valorado en 14.770 euros; un plan de pensiones de 4.252 euros; y un seguro de vida de 2.825 euros. El representante de Esquerra cuenta también con 4.300 acciones de BBVA que, en el momento de la declaración, tenían un valor de casi 30.000 euros, así como con el 50% de dos viviendas en Tarragona y el 50% de un garaje.

En la misma Cámara que Rufá se sienta Josep Lluís Cleries, político del PDeCAT que declara tener un fondo a plazo con 36.320 euros y un plan de pensiones valorado en 42.612 euros. Cleries también es el dueño del 50% de dos viviendas, la mitad de una plaza de aparcamiento y la mitad de un garaje en Barcelona. Sus inversiones y apuestas financieras se completan con 3.565 euros en acciones de Aena y 3.700 euros más en títulos de Telefónica.

La también senadora y representante del Partido Demócrata Europeo Catalán, Elisabet Abad, expone en su declaración que tiene a su nombre un fondo de renta fija, un producto de previsión, un seguro de ahorro y una cuenta, cuyos fondos totales suman 59.795 euros. En el ámbito inmobiliario cuenta con una vivienda y el 33% de dos más en Esplugues de Llobregat (Barcelona); otra vivienda en Palamós, en la provincia de Gerona; el 33% de otra en Prullans (Lérida) y el 33% de otra en San Antonio de Calonge (Gerona).

Esta diversificación de inversiones no es tan común entre los diputados independentistas, ya que sólo dos pueden ser incluidos en este grupo, pero en ningún caso alcanzan las cuantías de los senadores. Por ERC, Ester Capellaacumula 27.422 euros en cuentas corrientes, 5.245 euros en planes de pensiones y casi 5.000 euros más en fondos de inversión. También posee el 50% de una vivienda en Barcelona y el 33% de otra en La Pobla de Segura (Lérida).

El otro diputado previsor es Carles Campuzano que tras siete legislaturas en el Congreso, en donde logro por primera vez un escaño en 1996, cuenta con un inmueble y un aparcamiento en Barcelona, un depósito bonificado con 9.823 euros, un plan de pensiones valorado en 1.155 euros, una cuenta individual de participaciones valorada en 28.268 euros y un plan de previsión social empresarial de diputados de 21.049 euros.

Sin ingresos (o casi)

Sin embargo, no todos los diputados y senadores que defienden la necesidad de que se proclame la República de Cataluña presentan grandes ahorros e inversiones. De hecho, hay algunos que no contaban con ingresos u ahorros hasta que lograron su puestos en la Cámara, tal y como ocurre con Miguel José Aubà. Este senador por Esquerra Republicana declara que sus ingresos son de cero euros, asegura no tener ninguna cuenta o depósito bancario y tampoco pagó ninguna cantidad por IRPF en 2015. Lo único que asegura tener es una finca urbana adquirida en 1999, un Renault Laguna y un Renault Kangoo.

Una situación similar es la de Gabriel Rufián, responsable de compartir con Tardá la portavocía de ERC en el Congreso y, al igual que su compañero de partido, una de las caras mas conocida del independentismo catalán. Según su declaración, antes de conseguir el escaño, Rufián tan sólo contó con 1.000 euros que recibió en concepto de derechos de autor y las percepciones que recibió del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa). En concreto fueron 7.159 euros, retribución que recibió «como resultado del despido del año anterior», explica el diputado en la declaración que presentó el 26 de junio del pasado año.

En cuanto al estado de sus finanzas, el político de Esquerra Republicana de Catalunya afirma contar con algo más de 4.000 euros en una cuenta compartida de Banco Sabadell. Este mismo banco, que la semana pasada también anunció el traslado de su sede social de Barcelona a Alicante ante la compleja situación política de Cataluña, es el que concedió a Rufián en 2012 una hipoteca por valor de 178.500 euros. En el momento de la entrega de sus datos, el saldo pendiente de este crédito era de 167.205 euros.

Total: 1,2 millones en el banco

Teniendo en cuenta todas estas cifras, así como las del resto de diputados y senadores de ERC y PDeCat, el resultado es que los representantes políticos rupturistas cuentan con 1,2 millones de euros entre cuentas, depósitos y planes de ahoro de algún tipo. Además, tienen 36 viviendas en propiedad o, al menos, al 50%, y el valor de las acciones que tienen contratadas roza los 720.000 euros.