Archivo | junio, 2019

LA AGONÍA DEL CRISTIANISMO

9 Jun

190609 LS

“Europa” y “Cristiandad” estuvieron siempre tan unidos que hasta no hace demasiado tiempo la primera no podía entenderse sin la segunda. Sin embargo, a partir de los años 70´ del pasado siglo, momento en que el paradigma de la secularización cobró carta de ciudadanía, la hoy exhausta y relativista Europa (a excepción quizás de una Rusia que muy poco por no decir nada quiere saber de los diversos cánceres inoculados aquí por la postmodernidad y donde la rama ortodoxa muestra gran pujanza) le ha dado la espalda al cristianismo en general y al catolicismo en particular.

      En lo tocante a ello, parece claro que el Nuevo Orden Mundial fraguado desde entonces está vivamente interesado en reedificar – olvidando las aberraciones provocadas por aquellas corrientes totalitarias que en el pasado fueron hostiles a la idea de un Dios creador, llámense comunismo o nazismo – un viejo continente ajeno al credo cristiano.

      Básicamente porque el mismo (en esencia crítico con la desprotección de los débiles y defensor de la dignidad humana) supone (contra la creencia de muchos mindundis con vocación de asaltacapillas) un obstáculo para los globalistas en su propósito de reducirnos a la simple categoría de mercancías en este capitalismo orwelliano que transfiere sin cesar riquezas desde las clases medias y trabajadoras hacia las élites extractivas mientras ejerce un control asfixiante sobre unas pseudodemocracias donde se alternan gobiernos social progres y liberal conservadores (que tanto monta, monta tanto), ambos hacedores de políticas económicas lesivas para con los trabajadores y propiciadores de políticas sociales hostiles para con lo antropológico.

      Claro que, en este proceso aniquilador de uno de los pilares de nuestro pensamiento, costumbres e identidad, la responsabilidad de la propia Iglesia – y me refiero a la católica, institución antaño recia, valerosa y aristocrática, hoy mundana, apocada y cuasi cómplice del marxismo cultural dominante en lo ideológico y de la plutocracia en lo político – es enorme. 

      Una Iglesia que desde principios de los años 60´ (cuando quiso modernizarse, popularizarse, abrirse, coger el tren de los tiempos en definitiva para ser mejor vista y tolerada por unas sociedades que se racionalizaban e individualizaban a pasos agigantados, sin darse cuenta que las cosas más duraderas y me atrevería a decir que más atrayentes son aquellas que se aferran a lo Absoluto, a lo Eterno, a lo Inmutable, todo lo contrario de lo “democrático”, lo “progresista” o lo “igualitario”) ha asumido el discurso de su mortal enemigo masónico y en la que, a estas alturas del siglo XXI, gobierna un Papa oenegeísta adicto al postureo multikultureta y alérgico a la doctrina rodeado de una corte de saduceos solo preocupados por el poder y/o el dinero obviando que precisamente la grandeza de la civilización cristiana (y lo que la hace un adversario temible para la actual tiranía mundialista) reside en situar lo espiritual por encima de lo material.

     Es verdad que las religiones no desaparecen al igual que lo hacemos las personas, sino que estaríamos hablando de un proceso de siglos. Pero después del Concilio Vaticano II bien se podría afirmar que lo que se ha producido en el Occidente europeo católico – no así en África o Suramérica, todo hay que decirlo – ha sido una auténtica apostasía masiva.

      De producirse tal desaparición, no solo se iría con ella la misma Europa (al menos tal como la conocemos ahora). Ocurriría algo mucho peor: sin la aceptación de la existencia y tutela de Cristo, viviríamos ya en el nihilismo, en la animalidad de un mundo sin verdad moral alguna donde seríamos poco menos que ovejas atadas al pesebre consumista para finalmente ser sacrificadas en el altar del voraz e implacable Moloch neoliberal.

 

 

                                                                  RICARDO HERRERAS

 

EL NECESARIO PAPEL DE LAS DIPUTACIONES, a reformar en su forma de elección

9 Jun

HOJAS DE CHOPO

Diputaciones (1)

ALFONSO GARCÍA

REino León en s XII y resto península

de https://www.DIARIODELEON.ES/noticias/opinion/d-iputaciones-1_1338441.html?utm_source=noticias_diario&utm_medium=newsletter&utm_campaign=2019-05-27

27/05/2019

Si «España es el país en que más se falsifica la historia», según Payne, en el caso de las diputaciones se cumple la afirmación. Con el fin de evitar los desequilibrios territoriales, inicialmente este raro ente autonómico pensó en potenciarlas. El tiempo confirmó el crecimiento de una administración propia y mastodóntica, fuertemente centralizada, que fue marginando lentamente a algunas provincias, entre ellas León. Con este dibujo difuso, algunos abogaron por suprimirlas. Entonces salieron en tromba con el estandarte de su necesidad. No la ciudadanía, sino los implicados en su estructura o composición. Las fotografías de prensa suelen ser un documento fehaciente que, a la larga, clarifica mucho las cosas y explica presencias y ausencias, que te quiero, Andrés… Por aquel entonces el actual Presidente de la institución provincial dijo (22, junio, 2016) que «León es uno de los lugares de España donde más sentido puede tener una administración como la Diputación». Estoy de acuerdo, puesto que básicamente creo en las diputaciones, aunque con muchos matices.

      Si un día desaparece esta diputación, las pocas pero legítimas señas de identidad que quedan de la provincia serán fagocitadas. No me resisto al lamento de la vergonzosa ausencia de la mayor parte de los diputados en actos de gran calado provincial en la propia sede. Lamentable. No merecen ningún respeto porque ni respetan ni valoran. Ellos mismos, irresponsablemente, están ayudando a dar la estocada. Soberbia pura. Porque, por una parte, esta diputación debe ser reivindicativa en el asunto de la propia personalidad, lo que resulta harto difícil por el sistema de elección. La votación directa se ajusta más al espíritu democrático. Entre otras razones porque se puede votar un modelo de provincia, sin sometimiento a las ocurrencias que haya que solventar sobre la marcha.

     En otro orden de cosas, porque los ‘elegidos’ no lo serían, o no lo serían solo, por su grado de fidelidad o de sumisión. La historia nos muestra con frecuencia al frente de la institución al presidente del partido, convirtiéndose aquella en una prolongación cerrada de este, con pugnas, guerras abiertas, requerimientos, corrupción, especialmente en algunos tramos dignos de olvido. Una historia con demasiados disparates. Como disparate es el que se enfunda en la personalidad impostada y presuntuosa, en abundancia y sin fundamento, de alta autoridad provincial mientras su municipio anda a la deriva. Cuánto atrevimiento.

 

HOJAS DE CHOPO

Diputaciones (y 2)

ALFONSO GARCÍA

 

de https://www.DIARIODELEON.ES/noticias/opinion/diputaciones-y-2_1340000.html

03/06/2019

En la elección de diputados provinciales necesitamos saber qué modelo de provincia proponen todos los partidos que se presenten: propuestas razonadas, posibilidades de ejecución y viabilidad económica. No sirven declaraciones de intenciones genéricas sin solidez presupuestaria. Sobran Tierras de Jauja. Sin promesas vinculantes —otro tema de debate—, puede quedar todo en papel mojado. Necesitamos saber quiénes se presentan para ejecutar tales propuestas y que sea el ciudadano, sin subterfugios ni envoltorios, quien decida. Mayor valoración de la institución. Lo ocurrido hasta el momento ha provocado la presencia en algunos casos de corporaciones planas, pero sumisas, levantiscas en ocasiones, con ribetes de comedia de celos. Ceder poder nunca gusta a quienes lo ejercen. Hacer sombra a quien ocupa el sillón de mando, un riesgo, lo que nos permite cierto grado de entendimiento. Enemigos interiores. O íntimos. Los dioses suelen ser vengativos con quienes los traicionan. Y es que las protestas se enraízan normalmente en el ámbito de lo personal.

     Las diputaciones son el sustento de un más que notable poder económico y político. Son dos de los grandes atractivos que las convierten en inevitable objeto de deseo. Y por ello, razón más que suficiente para renovar el sistema de elección, que debería ser directo, más objetivo por tanto, sin el riesgo de mirar siempre el ombligo del propio municipio, o el olvido tan frecuente, con menos diputados por supuesto, los necesarios para la labor de propuestas y ejecución o de control en el caso de la oposición. En el actual sistema nos podemos encontrar con la paradoja de encomendar el gobierno por parte del aparato a varios de los ‘perdedores’ en sus propios municipios. Las extrañas ‘leyes’ de las compensaciones políticas pueden convertir así las corporaciones provinciales en una plataforma en el recorrido hacia la temida profesionalización de los políticos.

      Se insistía días atrás, sin ningún fundamento, ya que es obligación dictada por la ley, en? atender desde la Diputación a poblaciones de menos de veinte mil habitantes. Como si fuese un descubrimiento. No podría ser de otra forma, aunque se haga con frecuencia la vista gorda, hasta el extremo de que en los últimos tiempos más pareciera sucursal del municipio capitalino o viceversa. La historia de las imágenes que dan fe son de suma elocuencia.

     La objetividad debe imponerse como sistema. Quedarse anclado, como estas instituciones, es siempre motivo de riesgo

1 Comentario

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Por jgomez 10:35 – 03.06.2019

Pues la de siempre y como siempre, “la vida sigue igual” como dice nuestro amigo Julio Iglesias

Bruselas apunta a LAS AUTONOMÍAS COMO EL GRAN PROBLEMA DE ESPAÑA

9 Jun

Las reformas que pide la Comisión chocan con las competencias autonómicas o las exigencias impuestas por partidos nacionalistas

de https://www.ABC.ES/economia/abci-bruselas-apunta-autonomias-como-gran-problema-espana-201805232114_noticia.html

 

Enrique Serbeto

BruselasActualizado:

La economía europea recobra vigor. La Comisión publicó ayer sus recomendaciones semestrales en un ambiente de optimismo solo matizado por las incógnitas que plantea el nuevo gobierno italiano y los partidos que lo respaldan. Pero Francia sale del procedimiento corrector del pacto de estabilidad porque ha consolidado su control del déficit y España lo hará -según las previsiones europeas- el año que viene en cuanto se confirmen los datos de este ejercicio.

Las previsiones para la economía española son halagüeñas, salvo por cuestiones que afectan casi en su totalidad al sistema autonómico. Aunque no lo dice con todas sus letras, cualquier conocedor del sistema político español que lea el informe publicado ayer se dará cuenta que los principales puntos que Bruselas dice que hay que reformar, como unificar el mercado, mejorar la educación o homogeneizar las ayudas sociales, dependen de las comunidades autónomas. Y la crítica más aguda hacia las últimas actuaciones del Gobierno, que es la subida de pensiones, tiene como origen la necesidad de contentar a un partido nacionalista autonómico, como el PNV, cuyos votos eran imprescindibles para aprobar el presupuesto.

La Comisión dice -a todos los países- que hay que aprovechar esta época de vacas gordas para hacer las reformas que mejorarán la competitividad y reducirán los riesgos del mañana. En el caso de España, desde luego señala a puntos concretos que llevan años enganchados en el debate político.

El informe dice, por ejemplo, que las empresas españolas tienen una «limitada capacidad» para innovar, por el desajuste del sistema educativo esencialmente en manos de las comunidades autónomas y que crea tanto personas sobreformadas como infraformadas. «Aunque ha mejorado en los últimos años, el índice de abandono escolar está por encima de la media de la UE» y «el pacto por la educación que pretende una reforma profunda de la enseñanza sigue en la fase de negociaciones», que es una manera discreta de decir que está más que muerto.

«Las diferencias regulatorias en el entorno de negocios juegan un papel importante en la disminución del crecimiento de la productividad» dice también el informe refiriéndose a la maraña de legislaciones autonómicas que han convertido el mercado español en un laberinto. «En el contexto actual, las disparidades regulatorias y las restricciones en el ambiente de los negocios contribuyen a mantener altos los costes, reducen la movilidad geográfica de las empresas y los trabajadores y restringen el crecimiento de la productividad». La Comisión se queja de que la ley de Unidad del Mercado «ha sidoimplementada solo en parte», debido a la oposición de las comunidades autónomas y por ello da pistas al Gobierno para que establezca estándares mínimos en los distintos sectores de actividad económica para homogeneizar la regulación.

El informe señala que existen problemas de homogeneidad hasta en el caso de las ayudas sociales. «El impacto de las transferencias sociales para reducir la pobreza que no son pensiones -dice- está por debajo de la media europea y sigue bajando. Los ingresos mínimos garantizados se caracterizan por las grandes diferencias en las condiciones de acceso en las distintas regiones y debido a la fragmentación en múltiples esquemas nacionales los distintos tipos de desempleados son gestionados por distintas administraciones, lo que tiene como resultado que muchos ciudadanos que lo necesitan no reciben ningún tipo de ayudas».

El principal reproche que se le hace al Gobierno, sin embargo, es el de haber subido las pensiones en este ejercicio, a pesar de que la cuantía de estas prestaciones «se encuentra entre las más altas de Europa». El informe dice que «las proyecciones del próximo informe sobre envejecimiento y adecuación de las pensiones de este año indican que las reformas de 2011 y 2013 ayudaron a asegurar la sostenibilidad y su adecuación a largo plazo. Sin embargo, los aumentos de las pensiones y el aplazamiento del factor de sostenibilidad propuesto durante la elaboración del proyecto de presupuesto de 2018 ponen en duda el compromiso de esas reformas».

Ese aumento de las pensiones, acordado para contentar al PNV, es lo que impedirá alcanzar este año el objetivo de reducción de déficit. Y por ello le costará a España una rebaja en la regla de gasto para el año que viene. Es decir que habrá que pagarlo de todos modos.

“ANTIFAS” DE JUJANA

2 Jun

190602 tu-eres-fascista-tu-tambien-y-tuuuu-todos-son-fascistas

Si Mussolini levantase la cabeza se sorprendería del éxito que ha tenido su invento, utilizado con profusión por las presuntas fuerzas progresistas no tanto para definir al movimiento político derrotado en 1945 – y actualmente reivindicado apenas por una minoría – como para descalificar/criminalizar a todos aquellos que no se mueven en su órbita, la mayoría de los cuales se parecen al fundado por el Duce como un huevo a una bicicleta.

      De hecho, el mismo se usa con tal banalidad e imprudencia que “facha” ya no es solo quien no asuma el discurso cultural hegemónico, sino quien no coincida con nuestras “moralmente superiores” ideas u opiniones (hagan la prueba y verán que es raro el debate-basura donde no salga a relucir el adjetivo de marras). Claro que…si el fascismo puede ser cualquier cosa, entonces el fascismo no es nada, pues si un concepto es empleado para etiquetar categorías dispares, entonces no podrá ser esclarecedor ni definidor de ninguna en concreto. De lo que se concluye que, estrictamente hablando, ser antifascista ahora equivale a no ser nada.

      Pero bien sea producto de la paranoia, del aburrimiento propio de una época que carece de épica o de la necesidad que tienen tantos progres de inventarse/resucitar enemigos a los que “combatir” (cero riesgos, por supuesto: dar lanzadas a moro muerto es uno de los deportes favoritos de la progresía) para dárselas de resistentes frente a imaginarios “regímenes falocráticos, patriarcales y heteronómicos” (sic), lo cierto es que hoy como antaño (históricamente, el antifascismo siempre ha sido el banderín de enganche de la Internacional Zurda y el instrumento favorito para perseguir a sus enemigos, reales o imaginarios) cientos de colectivos a sinistra continúan movilizándose bajo rancias consignas antifascistas en amplias latitudes del globo, lo cual no deja de resultar harto bufo ya que no es que precisamente las plazas estén repletas de tipos con correajes, porras, botas altas y camisas negras recién planchadas.

      Mejor haría esta tropa en dejar a un lado su obtuso fanatismo y su sectaria agresividad (aspectos que les emparentan no poco con su odiado fascismo) y pararse a pensar que en nuestros días vivimos bajo el férreo control de una oligarquía financiera desintegradora de la identidad nacional, secuestradora de la voluntad popular, expoliadora de los recursos de los pueblos, uniformizadora del pensamiento, alienadora de los espíritus así como hacedora del caos social que padecemos; una oligarquía financiera contra la que verdaderamente deberían dirigir sus airadas protestas y todos deberíamos unir fuerzas.

      Mas no lo harán porque si por algo se caracterizan estos “antifas” de postal es por su pereza mental a la hora de entender lo que en realidad sucede. Para empezar, que dicho control se lleva a cabo precisamente con la complicidad de unas izquierdas (¿no defiende el “progrerío” un mundo sin fronteras y el neoliberalismo combate cualquier forma de patriotismo en aras a promover el Gobierno Mundial?) más preocupadas por llevar a cabo experimentos de ingeniería social (ideologías de género mediante) que por defender a los trabajadores de los excesos del gran capital. Y sobre todo porque, oh paradoja, parte de las pretensiones de la utopía anarco comunista (la que se llevó por delante a millones de personas entre 1917-1991) pasadas por el postmoderno tamiz del mayo del 68 han sido alcanzadas en la presente globalización materialista y consumista, caso la exaltación libérrima del “yo” o la satisfacción inmediata e irresponsable de nuestros deseos personales. 

      En pocas palabras: que las élites mundialistas pueden sentirse orgullosas de sus antifascistas. Es verdad que son un poco traviesos, radicales, hippies, porreros y de cuando en cuando toman la vía pública al trasnochado grito de “¡NO PASARÁN!” como si los “grises” de Franco anduviesen aún por ahí, empero no dejan de ser sus mamporreros/jenízaros de la corrección política, sus tontos útiles.

RICARDO HERRERAS