ESPAÑOLES, GRAN HERMANO HA MUERTO

19 Nov

gran hermano

      

Hoy me siento profundamente “consternado”. Me acabo de enterar por la prensa de que el que estaba llamado a ser el mayor reality de todos los realities televisivos habidos y por haber del mundo mundial y casi una de las señas de identidad de la Marca España, Gran Hermano Revolution, se ha pegado un bajonazo de audiencia de campeonato con respecto a las 17 (nada menos) ediciones anteriores (sí, parece que esta vez Puigdemont y cía. les robaron el primer plano de actualidad).

      De acuerdo con los últimos datos, el archiconocido programa de Telecinco estaría bajo mínimos por no decir que habría entrado en coma terminal, perdiendo fuelle cada semana que pasa y regalando a sus detractores los registros más bajos de su historia. Tanto, que sus máximos responsables y al ver fracasadas esas estratagemas con las que han intentado a la desesperada reenganchar, a lo que se ve sin éxito, a la audiencia – Vips en una edición de anónimos, “repesca” en diferido, visitas inesperadas, nominaciones secretas o a la cara de una a otra semana, salvaciones que aparecen y desaparecen…ya puestos, ¿por qué no invitar a la autoproclamada “reina del pueblo” a rajar de la Campanario? – se están planteando incluso un “período de descanso” tras años de exitosas e ininterrumpidas emisiones.

      Vamos, que lo que no ha hecho el buen gusto lo debe estar haciendo el aburrimiento y la incompetencia. Pero, con todo y con eso, por más vueltas que le doy, sigo sin explicarme cómo ha sido posible tamaña deslealtad catódica con el programa estrella de la cadena del inefable Silvio Berlusconi, a quien, por cierto, nunca “agradeceremos” suficiente (grazie mille, Cavaliere) sus denodados esfuerzos en este tiempo por hacernos alérgicos a esos documentales, reportajes y películas coñazo de la 2 que lo único que intentan es invitarnos a pensar, con lo cansado que resulta.

     Y ello sin contar los “valores” éticos y estéticos que los estrambóticos participantes (chonis sobremaquilladas y/o sobretatuadas, horteras irredentos, paletos hipertrofiados, poligoneros desaprensivos y frikis varios) de dicho show están inculcando en nuestros jóvenes (muchos de los cuales aspiran como profesión a ser “tronistas” y concursantes en vez de estudiar carreras universitarias: ¡para que luego digan que no tenemos emprendedores!) y no tan jóvenes o que merced a los bolos veraniegos de las efímeras celebrities surgidas como las setas del mismo haya en España (todavía) más bares y discotecas que en todos los Estados Unidos de América juntos.

      De verdad, creo que no somos conscientes de la que se avecina, pues el día en que este otrora adictivo programa apología del egocentrismo, la mala educación, el barriobajerismo y la promiscuidad del que solo salen victoriosos o los más lerdos o los más falsos o los más bestias y otros parecidos que matan neuronas a cascoporro desaparezcan de la pantalla corremos el serio peligro de que se dispare el coeficiente intelectual de los españoles. Y a ver entonces cómo distraemos a tanto cotilla ocioso adicto a la farándula de los verdaderos problemas que van a estallar aquí en un futuro no muy lejano, a saber, las consecuencias del cambio climático y del envejecimiento poblacional, el sostenimiento del estado de bienestar y el cobrar una hipotética pensión con estas cotizaciones de miseria, etc., etc.

      Lo dicho, que se me saltan las lágrimas solo de pensarlo. Claro que, estrujándose las meninges, siempre se podrá inventar algo nunca visto hasta ahora (show must go on) para tener al personal ahí bien pegadito a la caja tonta. Por ejemplo, así a bote pronto, se me está ocurriendo meter a ciertos políticos y presentadores/colaboradores de “Sálvame” en la casa de GH y luego prenderle fuego…sería apoteósico.

RICARDO HERRERAS

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EL OLVIDADO REINO DE LEÓN. Las diecisiete comunidades autónomas han creado una historia a su medida

18 Nov

de   https://www.ELINDEPENDIENTE.COM/tendencias/2017/11/04/reino-leon/

Ricardo Chao Prieto

Si buscamos a León en un mapa de España, la primera referencia que encontraremos será la comunidad autónoma de Castilla y Léon. Ésta, la más extensa del país, abarca un territorio más grande que Portugal, e incluye nueve provincias. León es una de ellas, y ocupa la esquina noroccidental. Ya el propio nombre de la comunidad autónoma nos indica que nos encontramos ante un caso atípico: gracias a la existencia de la “y” copulativa es fácil deducir que estamos ante una autonomía doble, o dúplice, compuesta por dos regiones (al menos teóricamente).

En cualquier caso, resulta claro que administrativamente León sólo es el apellido de una comunidad autónoma y una provincia, lo que no le otorga especial relevancia en el panorama estatal. Pero la cosa cambia si atendemos a los símbolos nacionales de España: en el escudo León ocupa el segundo cuartel, lo que quiere decir que es el segundo territorio en importancia, sólo por detrás de Castilla. Contra lo que mucha gente piensa, el símbolo heráldico aquí no representa a la mencionada provincia, sino al reino de León en un sentido amplio, incluyendo a las provincias de Zamora y Salamanca, pero también a Asturias, Galicia, Extremadura y Andalucía occidental. Y es que en la Edad Media el reino de León abarcó los citados territorios, además de muchos otros, como Castilla y el norte de Portugal. A pesar de ello, muchos españoles ignoran incluso su mera existencia.

Cada una de las diecisiete comunidades autónomas se ha creado una historia a su medida

¿A qué se debe que un reino de tanta importancia histórica se haya visto relegado al olvido? La respuesta podría resumirse en una palabra: debido al presentismo, que es la fea costumbre consistente en trasladar al pasado los marcos administrativos del presente. En España el presentismo se ha hecho omnipresente desde la fundación del estado de las autonomías, de tal manera que cada una de las diecisiete comunidades autónomas se ha creado una historia a su medida. Esto es más evidente en los numerosos casos en que estas comunidades no responden a ninguna región histórica preexistente. Pero con León se ha dado justamente el fenómeno contrario: al no alcanzar su propia autonomía, y al quedar mezclada con Castilla la Vieja, su historia ha quedado relegada al olvido e incluso a la manipulación desde entidades autonómicas. Si hojeamos cualquier libro de texto de Castilla y León, sólo se habla de Castilla, y apenas se cita ningún aspecto del reino de León.

Hagamos un rápido repaso a la historia de este reino. En el año 910 de nuestra era el rey García I trasladó la sede de la Corte desde Oviedo a León. No era la primera vez que se cambiaba la capital del reino: en los 188 años que habían transcurrido desde el levantamiento de Pelayo contra los invasores musulmanes, ésta había estado en sitios tan dispares como Cangas de Onís, San Martín del Rey Aurelio, y Pravia, para quedar finalmente establecida en Oviedo. Así que en aquel momento tal vez pudo parecer que la decisión de García I era un traslado más. Sin embargo, León fue la capital durante nada menos que 320 años. No es el momento ni el lugar para hablar de ello, pero el llamado reino de Asturias y el de León conforman una unidad histórica a la que, sólo para mayor comodidad de los historiadores, se ha dividido en dos a través de este cambio de capitalidad en el año de 910.

Mapa político de la península ibérica en 1072

¿Qué pudo motivar la elección de la ciudad de León hace 1107 años? Como razón más importante habría que señalar la herencia romana: en el año 74 d.C. el Imperio asentó a la VII Legión (Legio VII) en la confluencia de los ríos Torío y Bernesga, convirtiéndose desde esa fecha hasta el siglo V en la única legión en Hispania. Es decir, durante más de tres siglos el solar de la ciudad de León fue la auténtica capital militar de la Península. Este hecho debió perdurar en la memoria colectiva, y cuando el reino ástur llegó a controlar tan prestigiosa ciudad, sus reyes enseguida comenzaron a frecuentarla. Sabemos que ya Ordoño I (850-866) residió en León, si bien no habitó allí de forma permanente. Lo mismo puede decirse de Alfonso III “el Magno” (866-910), el último rey teóricamente asturiano: llevó la frontera hasta el Duero, usando las ciudades de León y Zamora como base para sus conquistas.

En cualquier caso, sólo tenemos la constancia del traslado de la capitalidad a León al comienzo del reinado de su hijo García I (910-914). Sin embargo, ésto no tuvo que ser visto como algo revolucionario en su tiempo, ya que la dinastía seguía siendo la misma, las instituciones seguían siendo las mismas, y el reino, en definitiva, seguía siendo el mismo. Pero, como hemos dicho, los historiadores, de forma tal vez un tanto arbitraria, y con anacrónicos criterios administrativos actuales, usamos esta fecha del 910 como año que marca el fin del reino de Asturias y el nacimiento del reino de León.

A pesar de que actualmente no suele aparecer en manuales ni en libros de texto, el reino de León protagonizó la Alta Edad Media de la Hispania central y occidental. En estrecha hermandad con Galicia, Asturias, Portugal y, en menor medida, Castilla, estuvo encabezado en múltiples ocasiones por reyes cuyos nombres aún resuenan en la dormida conciencia de los leoneses. Y es que León, haciendo honor a su nombre, muy pronto adoptó una actitud beligerante y combativa frente a los invasores musulmanes, realizando espectaculares avances en aquello que se ha dado en llamar Reconquista.

Como es lógico, durante sus más de tres siglos de existencia también sufrió épocas oscuras y cruentas guerras civiles, pero el reino de León tuvo la fortuna de contar con algunos de los reyes más poderosos de la Europa Occidental de la época: Ordoño II y Ramiro II, fustigadores del poderoso Abderramán III, al que vencieron en varias batallas; Alfonso V, que fue el primer rey hispano en dar fueros con sabor a libertad a las ciudades del reino hace ahora mil años; Bermudo III, el joven guerrero que hizo huir al engreído Sancho Garcés III, pero que murió a causa de su ardor bélico; Fernando I, el príncipe navarro que fue conde de Castilla y llegó a ser rey de León gracias a su esposa y a la muerte de su cuñado; Alfonso VI, el conquistador de Toledo, cuya figura ha quedado injustamente ensombrecida ante un Cid al que endiosaron los juglares y Menéndez Pidal; Alfonso VII, que llevó a su máxima expresión el título de Emperador de las Hispanias y que tuvo como vasallos a los demás reyes peninsulares; Fernando II, que supo domar al joven reino independiente de Castilla; y, finalmente, Alfonso IX, quien convocó las primeras Cortes de la historia en las que el pueblo llano tuvo representantes libremente elegidos, que creó la Universidad de Salamanca, y que reconquistó casi toda la Extremadura Leonesa a pesar de no haber sabido arreglar su sucesión en el trono.

Con los reyes leoneses resurge la idea de una Hispania unida bajo el cetro leonés

Muchos de estos monarcas leoneses se intitularon emperadores, pero no en el sentido que hoy le damos a tal palabra, sino con el significado de “rey superior a los demás reyes”, seguramente influenciados por la idea de ser los únicos continuadores de la monarquía visigoda. Los emperadores leoneses fueron reconocidos como tales por los demás monarcas cristianos de la Península, y con ellos resurge la idea de una Hispania unida bajo el cetro leonés.

A pesar de ello, León supo respetar las identidades y personalidades de los demás reinos que se encontraban bajo su égida, y de hecho de su seno surgieron dos estados independientes: Portugal y Castilla. Fue precisamente esta última la que en el año 1230, tras poco más de 80 años como reino independiente, y tras toda una plétora de avatares, absorbió al reino que le dio la vida, y acabó sumiéndole en un olvido que todavía hoy sigue sufriendo.

A pesar de ello, esta absorción no fue tan total como presumen algunos, ya que tanto Galicia como Asturias y León siguieron contando con instituciones, moneda y lenguas propias a lo largo de varios siglos. Mucho tiempo después de esa unión forjada por Fernando III, las Cortes de León y de Castilla se siguieron reuniendo por separado, y lo mismo ocurrió con las hermandades de territorios que fueron surgiendo en el siglo XIV. El reino de León aparece en todos los mapas antiguos de España desde el siglo XV hasta el año 1983: aunque su extensión varía según la época de la confección del mapa, la más frecuente abarca las actuales provincias de León, Zamora y Salamanca, así como la mitad occidental de Palencia y Valladolid.

Como última curiosidad cabe reseñar que el reino de León contó con una lengua romance propia: el leonés o asturleonés, que todavía hoy goza de cierta vitalidad en Asturias y en Miranda de Douro, si bien su situación en la región leonesa no es nada halagüeña, al conservarse tan sólo en rincones de comarcas como Laciana, Ribas del Sil, Cabrera, Cepeda, Aliste y Sanabria, así como algunos restos en las provincias de Salamanca y Cáceres.

Ricardo Chao Prieto es autor de Historia de los Reyes de León, (Editorial Rimpego)

NOSTALGIAS

12 Nov

Quienes somos nostálgicos nos parecemos un poco a esos locos que corren tras la brisa a fin de refrescarse con la misma. Dicen que la nostalgia es un sentimiento inútil; es posible, en cualquier caso yo personalmente admito que no puedo librarme de ella. Y mucho menos llegando determinadas fechas.

           Porque ayer 11 de noviembre (festividad de San Martin o de “San Martino”) fue un día lleno de recuerdos. A buen seguro que las nuevas generaciones abducidas por todo lo que huela a multimedia no sabrán de qué estoy hablando, pero todavía hasta finales de los años 70´ en Mansilla de las Mulas se celebraba – ininterrumpidamente desde la Edad Media – la que era sin duda una de las más importantes y espectaculares ferias ganaderas a nivel nacional, nada que ver con el desangelado e impersonal evento multisectorial del presente.

     Los que en ese tiempo éramos niños y vivíamos en pueblos cercanos contemplábamos, entre atónitos y embelesados, desde más de una semana antes y procedentes de todos los rincones de España, el interminable trasiego de incontables rebaños de ovejas merinas escoltadas por enormes perros mastines, vistosas reatas de mulos y asnos guiadas por altaneros mayorales a caballo, familias enteras que viajaban en carros engalanados bien cargados de productos hortofrutícolas o de la reciente matanza (es sabido que “A cada cerdo le llega su San Martín”) de ese marrano criado con tanto mimo en casa durante meses inundando literalmente el Camino Real Francés y la antigua calzada romana en dirección hacia dicha localidad leonesa.

           A tan famosa cita anual en la enorme, abarrotada y colorida explanada junto a las murallas medievales de la villa no podían faltar aquellos entrañables tratantes (también llamados “muleteros” o “chalanes”, en su mayoría gitanos, enseguida distinguidos por su peculiar atuendo: blusa de tres cuartos negra, tralla en mano, cuerda terciada sobre los hombros, cabeza tocada con una gorra visera, boina o sombrero) y charlatanes (a los que recuerdo como bastante más simpáticos y en el fondo honestos que muchos de los dirigentes políticos que padecemos en la actualidad) intentando venderte los productos más extraños y variopintos con sus shows de labia incontenible. Ni la compra de la tradicional ristra de ajos para su siembra inmediata (“Por San Martino, el ajo fino”) ni mucho menos la muy agradecida degustación de ese riquísimo y típico plato de bacalao preparado al estilo mansillés, acompañado de cecina de chivo en los entrantes y regado con buen vino de la tierra.

          Eran los últimos coletazos de un mundo rural ya condenado sin miramientos ni consideración al ostracismo desde por lo menos los años 60´, despreciado después para librarnos de nuestro vergonzante pasado pueblerino y subirnos así al tren de la modernez que trajo la también hoy cuestionada (sí, por aquello de “la división internacional del trabajo”, Alemania y Francia nos convirtieron, con la complicidad de algunos politicastros, en un “país servicios”, eufemismo que esconde la triste realidad de un “país de bares y chiringuitos playeros”) entrada en la entonces CEE, momento en el que fue apuntillado de forma casi definitiva.

          Un mundo rural en ningún caso idílico, pero que se corresponde con mi infancia. Y quien ha vivido la infancia en un pueblo sabe lo especial que ello resulta. Quizás por eso rememoro ahora dicha época con una pátina de tenue nostalgia y esquiva benevolencia, como suelen hacer quienes – como un servidor – nunca hemos terminado de ubicarnos en ninguna parte al haber vivido a caballo entre los estertores de lo que despectivamente se tildó como “viejo” y entre el principio de lo que efusivamente se abrazó como “nuevo”.

feria de san martín

                                                                                  RICARDO HERRERAS

 

 

 

La coartada para la nueva Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público : tres nuevas Directivas ( no hay como echarle la culpa a Europa).

12 Nov

de https://DELAJUSTICIA.COM/2017/11/09/sisifo-ante-la-nueva-ley-9-2017-de-8-de-noviembre-de-contratos-del-sector-publico/

Sísifo ante la nueva Ley 9/2017, de 8 de Noviembre de Contratos del Sector Público

cabreadoSLa novísima Ley de Contratos en números: 347 artículos, 16 disposiciones finales, 53 disposiciones adicionales, 5 Transitorias y 16 disposiciones finales. Total: 294 páginas. Según el contador web, 172.000 palabras. ¡ Casi nada!

Por supuesto, con jerga inaccesible al común de los mortales: clasificaciones divergentes, diálogo competitivo, acuerdos marco, sistemas dinámicos, asociación para innovación, Mesa especial, Estrategia Nacional de Contratación,etc.

Todo un sudoku. Sólo comprender el ámbito de aplicación subjetivo y el encaje de cada modalidad de contrato merecería ser la prueba final de la NASA para ser astronauta.

riddle-answer-clock_dbff91579fedcdd8La coartada para la nueva Ley : tres nuevas Directivas ( no hay como echarle la culpa a Europa). Aunque mas bien pienso que como ya nos íbamos familiarizando con el anterior modelo pues bien está cambiarlo.

Como siempre es mejor demoler que restaurar parcialmente, pues una nueva Ley al salón: La Ley 9/2017, de 8 de Noviembre, de Contratos del Sector Público.

Lo mas gracioso es la voluntad confesa del Preámbulo:”menor burocracia para los licitadores”, “mayor transparencia”, “simplificación…” pero ya cuesta frenar la carcajada cuando arranca el Tercer apartado del Preámbulo con esta declaración:  “El sistema legal de contratación pública que se establece en la presente Ley persigue aclarar las normas vigentes, en aras de una mayor seguridad jurídica..” 

El baile comienza: ponencias y cursos, dictámenes, órganos consultivos a informar, reclamaciones, denuncias, desorientación, instrucciones que interpretan otras instrucciones,etcMe dan pena los abogados, los opositores, los contratistas, las editoriales… Libros y artículos a la papelera, jurisprudencia enterrada, etc.

3534516458_48e4e8595fYa soy mayor para aprender otro idioma o subir al Everest. En mis diez trienios llevo leídas y casi controladas cuatro leyes de contratos: la Ley de Contratos del Estado de 1965 (Decreto 923/1965, de 8 de abril); la la Ley 13/1995, de 18 de mayo, de Contratos; la Ley 30/2007, de 30 de octubre, de Contratos del Sector Público; y el Real Decreto Legislativo 3/2011, de 14 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Contratos del Sector Público.

 Me siento como Sísifo, castigado por los dioses a subir una enorme piedra por una colina, que cuando llegaba a la cima, se caía y tenía que volver a comenzar su trabajo.

¡ Me planto!. Hay vida mas allá de la Ley de Contratos.  Tengo la sana intuición de que se puede legislar mejor, mas claro y mas eficaz… y con mas estabilidad. Algo me dice que en el ranking de calidad y simplicidad legislativa de contratos de los países de la Unión Europea estamos a la cola.

Y también me dice la intuición que la dicha dura poco al pobre, así que esta flamente ley intentaré “saltármela” y esperar que en breve el legislador apruebe una nueva. Economía procesal y mental. Pasapalabra, o pasaley.

images (10)Creo que en el tiempo y energías que consumiría leyendo, analizando, resumiendo y estudiando la nueva Ley, puedo mantener decenas de sanas tertulias con amigos, francachelas, ver treinta películas o incluso escribir varios artículos, o sencillamente pasear y disfrutar de soñar, y sonreír por haberme librado de tamaña pesadilla.

Así que, salvo necesidad profesional puntual, emplearé mis energías en otras lecturas y aprendizajes, y dejaré que los sabios académicos, los abogados emprendedores, los opositores incansables y los funcionarios sin elección, procedan a estudiarla y aplicarla. Les felicito y si la quieren tener a mano,  aquí está en libre descarga.

Suerte, que caballo viejo y cansado ya no galopa en la llanura de contratos.

Tortilla

P.D. Acertijo:¿ Esta tortilla fue contratada por el sistema dinámico, diálogo competitivo, o sencillamente se pidió, sirvió, degustó y todos contentos?

   CHIRBES O EL DOLOROSO FIN DE FIESTA

5 Nov

      

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Los que de verdad son grandes siempre se nos van demasiado pronto. A mí en concreto el adiós de Rafael Chirbes (del que el pasado mes de agosto se cumplieron dos años) me dejó una extraña sensación de orfandad, al ser uno de mis referentes justo desde el mismo momento en que comencé a leer las primeras páginas de Crematorio, quizás su obra más representativa y/o conocida.

      Porque el solitario, lúcido y descarnado escritor valenciano ha sido uno de los autores españoles contemporáneos que más certeramente ha definido nuestros males (corrupción generalizada, ausencia de verdaderos valores democráticos, explotación aceptada como sistema,  etc.) endémicos y mejor ha retratado la realidad de nuestra historia reciente, esa que va desde la carnicería de la Guerra Civil hasta ahora mismo, pasando por la dura postguerra, la sacrosanta Transición o la luna de miel de los “felices” 90´ levantada sobre el boom del ladrillo.

      Semejante empresa literaria (con títulos como La buena letra, La larga marcha, Los viejos amigos o En la orilla) fue construida a partir de nada complacientes mosaicos de vidas privadas protagonizadas por burgueses casposos, empresarios déspotas, sindicalistas vendidos al vil metal, obreros adocenados por el fútbol, nuevos ricos horteras esclavizados al teléfono móvil, cincuentones con síndrome de Peter Pan, adolescentes (ton)tuneados con más sesiones de gimnasio que cerebro…una fauna paleta y chabacana tras su aparente pátina de modernidad fácilmente reconocible por ser epítome del mal gusto, para más inri atiborrada de mezquinas miserias personales y en esencia movida por las pulsiones de la codicia, el ascenso social a cualquier precio y el hedonismo inane.

      Ajeno siempre a los “juegos florales” postmodernos, farándula mediática y demás camarillas de favores literarios debidos, Chirbes erigió sin prisa pero sin pausa (en la mejor tradición realista patria, la que va de Pérez Galdós a Martín Santos) una obra mayor que nos obliga a mirar sin ningún atisbo de conmiseración una piel de toro degradada por demasiados esqueletos de hormigón, campos de golf arrebatados a hermosos espacios naturales, gigantescos invernaderos en los que literalmente se cuecen cientos de inmigrantes, cutres chiringuitos playeros, mega centros comerciales de colores chillones y puticlubs de carretera donde, con total impunidad, a lo largo de estos años se han ejecutado abusos sin cuento, ocultado innombrables delitos y lavado conciencias hasta acabar casi hoy con el llamado “estado del bienestar”, esa fiesta a la que en principio todos estábamos invitados y de la que ahora se está echando a golpe de recortes y empleo basura a los menos pudientes.

      Una nación, en definitiva, arrasada y esquilmada tras los fuegos de artificio de la burbuja inmobiliaria en la que ya solo se amontonan derrotas dolorosas y esperanzas truncadas, conciencias anestesiadas por la telebasura y estómagos agradecidos, con únicamente margen o bien para competir en el gran festín de la indignidad o bien para sobrevivir en la precariedad más animalizada. Un panorama desolador que el de Tabernes de Valldigna disecciona a la manera de un cirujano con bisturí, no dejando títere con cabeza ni apenas asidero al que aferrarse.

      Hay libros incómodos y nada complacientes que deben leerse como auténticas purgas. Los de Chirbes – preñados de amargura y pesimismo a la par que de honradez y autenticidad – son un extraordinario ejemplo de ello, pues nos hacen sentir A TODOS en mayor o menor medida responsables de la agonía, ausencia de referentes y falta de expectativas de los tiempos presentes.

        Sin embargo, los mismos también nos enseñan que del fondo del cenagal bien podría surgir un atisbo de renovada vitalidad para el futuro, siempre y cuando claro está seamos capaces de aprender la lección y, especialmente, de comprender las razones que nos han traído hasta aquí. Desde luego, que nadie se llame a engaños: sin ese ejercicio de dolorosa reflexión personal va a ser imposible construir un mañana mejor para este extraño país de nombre España.

 

 

RICARDO HERRERAS

 

 

 

“FÚRGOL” LEAKS

29 Oct

 

La entrada en prisión incondicional sin fianza (solo por decir “fúrgol” lo tendrían que haber enchironado hace años) este pasado mes de julio del sempiterno presidente de la Real Federación Española de Fútbol Ángel María Villar ha sido la guinda a la sucesión de escándalos que vienen salpicando al “deporte rey”, así bautizado por ser el que más seguidores y/o espectadores reúne en todo el mundo.

        Es una evidencia que, en su exitoso devenir, el fútbol  – “ese milagro mediante el cual Europa aprendió a odiarse sin destrozarse”, en palabras de Paul Auster – muy pronto dejó de ser un deporte para convertirse en un espectáculo de masas, solo que ahora, cuando el gran capital lo ha vampirizado imponiéndole sus espurios intereses, cabe decir que se ha convertido en un negocio puro y duro en el que se manejan cantidades de dinero mareantes repartidas en fichajes “galácticos”, intermediarios, derechos televisivos, apuestas, merchandising y demás.

     Vamos, que con tales estipendios el petardazo “se veía de venir”. Recordemos que antes que el susodicho y otros capitostes fueran defenestrados por su opaca gestión al frente de sus cargos en UEFA y FIFA, ya famosos presidentes de clubes habían pasado por la trena. Igualmente, rutilantes estrellas del balón habían demostrado que, pese a nadar en la opulencia, lo de ser buenos contribuyentes con Hacienda parece que no lo han llevado nunca nada bien. Y eso por no hablar de las deudas con la seguridad social de numerosos equipos, las recalificaciones fraudulentas para construir ciudades deportivas o las muy cuestionables subvenciones públicas recibidas. Pero sólo la avaricia, unida a la incompetencia de algunos de sus dirigentes, ha hecho que la situación toque fondo hoy, pues cuando el deporte está en manos de mafiosos que se lucran a costa de ensuciar los valores que debería transmitir el mismo pasa a convertirse en una pura y simple tapadera para la corrupción.

      Si todo ello lo trasladamos a nuestra bendita piel de toro – donde tenemos un presidente del Gobierno que se pasea sin ningún rubor con el diario Marca bajo el brazo, donde tantos negocios en este “capitalismo de amiguetes” se gestan en los palcos VIP de muchos estadios o donde los dos equipos más importantes son a su vez dos de los principales estandartes de la llamada Marca España – concluiremos que el hecho de que el escándalo alcanzase a la RFEF era solo cuestión de tiempo. Es más, el mamoneo que había allí dentro era vox populi bajo el “Villarato”, un mandato de casi tres décadas que ha ido degenerando en el clientelismo más descarado y el consiguiente tráfico de prebendas.

      Existía, sin embargo, un pacto de silencio en torno a ello. Quizás porque en la actualidad el balompié constituye el más poderoso “opio del pueblo” que imaginarse pueda. De esta manera, narcotizado, éste se olvidaría del paro, de la precariedad laboral, de la irrisoria subida anual de pensiones y sueldos…el futbol ha sido y es, que nadie lo dude, un perfecto analgésico (el otro sería la farándula televisiva) para calmar los ánimos de un personal muy quemado con la crisis. Pero como todo activo sedante, ha resultado tener efectos secundarios poco o nada deseables, como estamos viendo.

    En realidad, todo apunta a que lo de Villar y cía. (el mandamás vasco ha caído, pero está por ver si sus en principio bienintencionados sustitutos en el machito serán capaces de ordenar el carajal que tienen ahí montado) sólo es la punta del iceberg de lo mucho turbio que se ha cobijado bajo las mantas de la desmedida afición futbolística que nos caracteriza a los españoles.

      Lo que ha aflorado y a buen seguro aflorará debería hacernos reflexionar, desde luego, al menos para no volver a ser tan memos y descerebrados.

 

forges futbol españa semifinal

 

RICARDO HERRERAS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Supremo empuja decididamente la transparencia

23 Oct

 

De  https://DELAJUSTICIA.COM/2017/10/23/el-supremo-empuja-decididamente-la-transparencia/

bl30_think_main_pi_3096332fLa Ley de Transparencia (Ley 19/2013, de 9 de diciembre)  metió el pie en  la puerta para que la administración no la cerrase y ocultase sus intimidades y manejos. El problema es la necesaria reconversión de la mentalidad de autoridades y funcionarios que tienden a tratar con secretismo archivos y expedientes y que se sienten incómodos con el strip-tease público.

Es cierto que la Ley de Transparencia se guía por la regla de la información y las excepciones tasadas, aunque su alambicado diseño conduce a que las administraciones tiendan a escudar la negativa a facilitar información en que “precisa reelaboración”, esto es, que no se trata sencillamente de fotocopiar o facilitar en formato digital sino que dar respuesta requeriría un expurgo de archivos y dedicación de funcionarios con los costes consiguientes. Incluso el propio Congreso no es un ejemplo de transparencia y pone el candado como ya comentamos.

En otras palabras, la Ley quiere que si alguien solicita copia de la licencia otorgada a Carrefour se le facilite a cualquier ciudadano sin pedir razones y en cambio, si alguien solicita una relación de las licencias de todos los hipermercados otorgadas en los últimos tres años con indicación de titulares, tasas y mención de su impacto en los presupuestos municipales, que le sea denegada porque su cumplimentación requiere una labor de expurgo, análisis, gestión y trabajo por los empleados públicos.

Pues bien, la Sala contencioso-administrativa del Supremo ha tenido ocasión de pronunciarse en su reciente Sentencia de 6 de Octubre de 2017 (rec.75/2017)sobre un asunto que impulsa decididamente el derecho a obtener información al amparo de la Ley de Transparencia. Se trataba nada menos que de la solicitud de un particular a la Corporación RTVE de  “información sobre todos los gastos derivados de la participación de España en el concurso “Eurovisión 2015”, incluyendo las partidas correspondientes a viajes, alojamientos, dietas, vestuario, gastos de delegaciones y acompañantes”. La entidad televisiva dio la callada por respuesta y el particular reclamó ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno. Este estimó la reclamación pues consideró que “la información solicitada se encontraba en poder de RTVE, sin que ésta tuviera que acudir a entidades u órganos externos para su configuración, al tratarse de un dato de ejecución presupuestaria y liquidación de gastos”.

invisible3La Corporación RTVE recurrió ante el Juzgado Central que desestimó el recurso y cuya sentencia fue apelada ante la Audiencia Nacional que confirmó la sentencia del Juzgado. La Corporación RTVE, inasequible al desaliento, planteó recurso de casación que fue admitido a trámite por el Supremo, considerando de interés casacional por auto de 20 de febrero de 2017, lo siguiente:

<< (…) 2º) Declarar que la cuestión planteada en el recurso que presenta interés casacional objetivo para la formación de la jurisprudencia consiste en interpretar los      artículos 18.1.c      ) y      14.1.h) de la Ley 19/2013     , de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, para determinar los presupuestos y requisitos necesarios para inadmitir las solicitudes de información cuando sea necesaria una acción previa de reelaboración; y, asimismo, para la aplicación de la limitación de acceso a la información cuando suponga un perjuicio para los intereses económicos y comerciales de la entidad requerida>>.

Y aquí estamos. Veamos lo que la Sala de lo Contencioso-administrativo afirma, o parafraseando a la Real Academia, como “fija,luce y da esplendor a la transparencia”.

1.Primero, fija los términos en que RTVE fundamenta su negativa a ofrecer la información solicitada: “la Corporación RTVE adujo, por primera vez, que la petición de información estaba incursa en la causa de inadmisibilidad prevista en el artículo 18.1.c) de la Ley 19/2013 , por tratarse de una información que requería una acción previa de reelaboración; y que la información solicitada no podía ser proporcionada por aplicación del  artículo 14.1.h/ de la misma Ley , que limita el acceso a la información cuando el acceso a la misma suponga un perjuicio para los intereses económicos y comerciales.”

judge2.Dado que las sentencias del Juzgado y Sala entraron el fondo, el Supremo elude pronunciarse sobre una cuestión interesantísima que consiste en si una administración que no da respuesta a la petición de información, si con ocasión de la reclamación ulterior ante el Consejo de Transparencia, puede desempolvar y sacarse de la chistera un motivo de inadmisión que se calló. O si por el contrario, su silencio desestimatorio impide luego aducir motivos de inadmisión cuando lo cierto es que desaprovechó la ocasión para dictar una resolución motivada de inadmisión.

Como digo, el Supremo elude esta cuestión por innecesaria pero no está de más tener presente que tanto Juzgado Central como Sala de la Audiencia Nacional reprochan que se convierta una causa de inadmisión en causa de desestimación de forma extemporánea.

3. Pero sobre el fondo, el Supremo fija doctrina con claridad y firmeza, en los siguientes términos que serán el mantra o fundamento para robustecer las solicitudes de acceso a información:

La formulación amplia en el reconocimiento y en la regulación legal del derecho de acceso a la información obliga a interpretar de forma estricta, cuando no restrictiva, tanto las limitaciones a ese derecho que se contemplan en el  artículo 14.1 de la Ley 19/2013  como las causas de inadmisión de solicitudes de información que aparecen enumeradas en el artículo 18.1, sin que quepa aceptar limitaciones que supongan un menoscabo injustificado y desproporcionado del derecho de acceso a la información.

Por ello, la causa de inadmisión de las solicitudes de información que se contempla en el  artículo 18.1.c/ de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre , no opera cuando quien invoca tal causa de inadmisión no justifique de manera clara y suficiente que resulte necesario ese tratamiento previo o reelaboración de la información.

Asimismo, la posibilidad de limitar el derecho de acceso a la información no constituye una potestad discrecional de la Administración o entidad a la que se solicita información, pues aquél es un derecho reconocido de forma amplia y que sólo puede ser limitado en los casos y en los términos previstos en la Ley; de manera que limitación prevista en el  artículo 14.1.h/ de la Ley 19/2013  no opera cuando quien la invoca no justifica que facilitar la información solicitada puede suponer perjuicio para los intereses económicos y comerciales.

4.Esa es la conclusión del Supremo, pero antes se apoya y asume los importantes razonamientos del Juzgado Central :

Pues bien, una vez más compartimos el parecer del Juzgado Central nº 6 cuando señala en su sentencia (F.J. 3º) que la Corporación RTVE “…no ha justificado que el suministro de la información solicitada exija una labor previa de reelaboración, pues aparte de sus alegaciones ninguna otra prueba se allega que soporte su posición”. Y añade el Juzgado Central que “…La información que se solicita ha de encontrarse en los documentos contables y presupuestarios de la entidad, y no se aprecia que para su suministro exija de una labor previa de reelaboración específica o someter a un tratamiento previo de la información con que se cuenta para obtener algo diferente de lo que se tiene, más allá de constatar las distintas partidas en que se contengan los datos de los gastos efectuados para participar en el festival de Eurovisión 2015, y en su caso la mera adición de las mismas”.

Dicho de otro modo; nada indica que el tipo de información que se solicitaba requiriese algún tipo reelaboración salvo, en su caso, la mera suma de las diversas partidas de gastos; y, en todo caso, la parte recurrente no ha aportado prueba o justificación alguna de que resultase necesario ese tratamiento previo o reelaboración de la información.

5.En cuanto a la limitación del acceso a la información prevista en el artículo 14.1.h/ de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre  (cuando el acceso a la información suponga un  perjuicio para los intereses económicos y comerciales ) también recorta su fuerza restrictiva el Supremo en interesantes términos ( que resultan aplicables, mutatis mutandis, a casi cualquier petición de información presupuestaria pública):

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No se cuestiona aquí que la Corporación RTVE sea un operador que concurre en un mercado competitivo como es el audiovisual; pero, aceptando ese dato, no ha quedado justificado que facilitar información sobre los gastos efectuados para participar en el festival de Eurovisión 2015 pueda acarrear un perjuicio para los intereses económicos y comerciales, teniendo en cuenta que no se pide información sensible sobre el funcionamiento interno de la Corporación, ni sobre su sistema de producción de programas o estructura de costes; y la solicitud ni siquiera se refiere a un programa de producción propia. En definitiva, no se alcanza a comprender, ni se ha intentado justificar por la recurrente, en qué forma la facilitación de esa información puede perjudicar los intereses comerciales de RTVE o favorecer a sus competidores en el mercado audiovisual.

Siendo ese así, no cabe aceptar una limitación que supondría un menoscabo injustificado y desproporcionado del derecho de acceso a la información.

6. En suma, bien está que administraciones locales, autonómicas y dependencias estatales, así como Universidades y otras entidades, tengan claro lo excepcionalísimo de la negativa a facilitar información a la ciudadanía. Y no digamos ya de la necesidad de facilitar el acceso al expediente a los interesados y enviarlo completo a los tribunales, sin rodeos ni pretextos.

_87236709_bookpadlockUn paso de gigante del Supremo para frenar la zancadilla al derecho de transparencia so pretexto de la necesaria “reelaboración” o de que “afecta a intereses económicos”, pues ambas circunstancias podrán oponerse al derecho pero eso sí, de forma motivada, razonable y bajo consideración restrictiva.

En suma. Sentencia integradora de la Ley y digna de ser custodiada y archivada como palanca para conseguir vencer la resistencia de la administración a mostrar lo que pasa en sus muros.