Los funcionarios de la Junta vuelven a la carga para reactivar su nivel de exigencia ante “una legislatura perdida”

3 Jun

“Nos siguen toreando”, denuncian los integrantes de Pladepu en una asamblea en la que se ha analizado la consolidación de recortes de derechos, las nuevas RPTs que se avecinan, el “despropósito de los puestos tipo” y la ausencia de actuaciones en materia de violencia de género

de https://ULTIMOCERO.COM/destacada/2018/05/29/los-funcionarios-la-junta-vuelven-la-carga-reactivar-nivel-exigencia-ante-una-legislatura-perdida/ 

Asamblea convocada por Pladepu hoy en la Consejería de Economía y Hacienda. Foto: úC
PRIMEROS MINUTOS DE LAA SAMBLEA CONVOCADA POR PLADEPU HOY EN LA CONSEJERÍA DE ECONOMÍA Y HACIENDA. FOTO: ÚC

La Plataforma en Defensa de lo Público (Pladepu) ha vuelto a la carga hoy con la intención de “reactivar el nivel de exigencia funcionarial” ante lo que consideran una “legislatura perdida” en materia de función pública en la Junta de Castilla y León. “Si no defendemos nosotros lo público, está claro que nadie lo va ha hacer”, han denunciado.

En una asamblea celebrada en el salón de actos de la Consejería de Economía y Hacienda, los funcionarios han analizado el exiguo balance de los supuestos “derechos recuperados” con la supuesta salida de la crisis, la confección ‘casi secreta’ de las nuevas relaciones de puestos de trabajo (RPTs) en toda la Administración Autonómica, el despropósito que ha supuesto la aprobación, con la aquiescencia sindical de CCOO, UGT y CSIF del catálogo de puestos tipo, el mantenimiento de la Administración B, las encomiendas de gestión y los oídos sordos que la Junta ha hecho hasta el momento al listado de 70 propuestas concretas que han propuesto para combatir la violencia machista.

      “Los policías, los jueces, los funcionarios de prisiones… todos ellos están consiguiendo compromisos de equiparación salarial. ¿Y el resto? ¿Qué tienen que decir los grandes sindicatos?”, se preguntaron los convocantes de la asamblea, recalcando que la pérdida de poder adquisitivo acumulada por los funcionarios de la Junta desde 2010 alcanza ya el 13,8%.

       En cuanto a la modificación de las RPTs, se denunció que los funcionarios de Castilla y León son los que tienen sueldos más bajos debido a que los complementos son inferiores a los estipulados en otras comunidades. “Hay auxiliares que cobran 5.000 euros menos al año que en Castilla-La Mancha gracias a que tenemos los peores complementos específicos de toda España”, han apuntado antes de denunciar la “precaria” administración autonómica en la que 1 de cada 2 plazas “no está ocupada por su titular” donde “un 40% son comisiones de servicios” y en la que “el 30% de las plazas están vacantes”.

     Se refirieron expresamente a los incumplimientos de los compromisos adquiridos por el consejero de Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez, al que reprocharon que haya condicionado la obligatoria convocatoria de concurso de traslados a la aprobación definitiva de las RPTs. “Dicen que quieren tenerlo todo aprobado para verano y que entonces será cuando se convoque”, indicaron antes de denunciar algo aún más grave: “La modificación de las RPTs se está negociando en un lugar donde no corresponde”. “Se está negociando en la Mesa General, cuando tendría que ser en la sectorial de Función Pública. CGT ha sido la segunda fuerza sindical entre los funcionarios y no está presente en la mesa general de negociación”, se ha explicado.

        El mantenimiento de la Administración B ha sido otro de los temas expuestos en la asamblea exponiendo el caso del ITACyL , que “ha demostrado que las funciones de investigación y de tecnología que impulsaron su creación fueron una mera excusa para acabar vaciando de funciones técnicas a la Administración, como sucede en el Área de Estructuras Agrarias”. “Sigue sin respuesta la pregunta que se originó en su aparición: ¿no es más sencillo dotar de medios al personal funcionario existente en vez de crear un nuevo ente…?”, se preguntan los funcionarios, que han cargado contra la marca Tierra de Sabor que “no hace nada ni garantiza nada, es solo una medalla más como las que exhibían los generales rusos”.

Por último, se ha hecho hincapié en la ausencia de respuesta del ejecutivo Autonómico a las 70 propuestas concretas que ya han sido trasladadas para intentar combatir la lacra de la violencia machista. “Ya se las hemos enviado 18 veces al presidente Juan Vicente Herrera, pero no hemos tenido respuesta”, indicaron.

Anuncios

MAMPORREROS SIN FRONTERAS

27 May

180527cms-image-000004308

 

Corría el año 2004 cuando en los cerca de doscientos medios de comunicación (entre periódicos, cadenas de radio y televisión: se dice pronto) controladas por el entonces todopoderoso magnate Rupert Murdoch no hubo ni uno solo de sus miles de “profesionales” en plantilla que osara criticar la desastrosa guerra auspiciada por los “tres de las Azores”. Un ejemplo escandaloso y reciente en el tiempo acerca de una de las muchas falacias de la que tanto presumen los muy paniaguados corifeos de nuestros deteriorados modelos liberal parlamentarios, la tan traída y llevada libertad de prensa.

      Al respecto, resulta harto evidente que desde que se implantaron las nefastas Escuelas de Periodismo, con sus libros de estilo inspirados en la hipócrita corrección política y sus clónicas hornadas de asépticos alumnos – nada que ver desde luego con los cronistas de raza y recios reporteros que antaño aprendían el oficio pateándose las calles y sin necesidad de pasar por ninguna universidad – con la misma iniciativa que un gorrino en agosto y desde que la “espectacularización” informativa (ahora la noticia es que “el hombre muerda al perro” y no al revés) se ha convertido en un paradigma asumido especialmente en el ecosistema catódico, todo ha ido de mal en peor en esta vieja y controvertida profesión.

      Sí, es cierto, pocos trabajos hoy día tan precarizados como éste, con sus miles de becarios en prácticas, contratos basura, horarios extenuantes pagados a sueldo de miseria y unas condiciones que en líneas generales penalizan cualquier atisbo de carácter, personalidad, espíritu crítico o criterio propio frente a la línea editorial oficial. Como también es obvio que eso de investigar para llegar a la verdad resulta duro, ingrato y hasta peligroso, pues el camino que conduce a aquélla aparece preñado de trabas y finaliza normalmente envuelto en desencanto. Por supuesto, resulta mucho más cómodo a la par que sencillo hacerle la rosca al director, escribir artículos al dictado de los redactores jefes, ser un instrumento (consciente o inconscientemente) de la propaganda de turno y pasarse el día sentados en el sillón pegados al ordenador de la redacción transcribiendo los teletipos que van llegando sin contrastar prácticamente nada.

      No obstante quiero pensar que, en medio de las lógicas preocupaciones por llegar a fin de mes, pagar el alquiler, comprase algún que otro trapito o planificar con el dinero sobrante escapadas low coast para presumir de fatuo cosmopolitismo ante los compis de la oficina, la “cosa” esa que llaman conciencia tenga que asomar en un momento determinado en las insulsas vidas de quienes habrían de desempeñar ese papel tan necesario para la sociedad civil como incómodo para el poder establecido – sea el que sea – que es el de informar y, cuando toque, analizar e incluso criticar, por qué no. Y no estoy hablando exactamente de objetividad, cuestión compleja y espinosa donde las haya, sino de honestidad profesional así como de respeto por la inteligencia de la gente.

      El poco edificante “periodismo de bufanda” (y a este paso, de camiseta, kleenex y tacón de aguja) al que últimamente asistimos en las tertulias deportivas y/o políticas y el menos aún de famoseo (sobrepasando el petardeo) en el de la farándula son dos buenos ejemplos (habría otros) del degradado corolario de un proceso que se lleva cociendo durante años en las cocinas de unos mass media que han hecho de “la audiencia justifica los medios” su lema inequívoco y de encadenarse a emporios financieros su fin irrenunciable.

      Siempre nos habían dicho que el verdadero periodismo debía ser todo menos militante y fanático a excepción de un solo aspecto: de la verdad, aunque ésta doliera. Pero como en la actualidad dicha premisa se antoja poco menos que una quimera, lo mejor es que cuando escuchemos o leamos al gacetillero de turno, nos curemos en salud preguntándonos: “¿y a éste quién le paga?”.

 

 

 

RICARDO HERRERAS

 

El independentismo consolida su control de los colegios profesionales catalanes

27 May

Las quejas internas por el uso partidista a las organizaciones tienen un impacto muy limitado en procesos de renovación que muestran sus verdaderas crisis internas.

de https://CRONICAGLOBAL.ELESPANOL.COM/politica/independentismo-consolida-control-colegios-profesionales_140831_102.html

La “buena gente” no es tan buena

Los colegios profesionales catalanes han sido pasto de discrepancia interna en los últimos meses. La convocatoria del 1-O propició que una cincuentena de organizaciones de todos los perfiles, desde los médicos a los enólogos o los logopedas, se unieran a un manifiesto a favor del derecho a decidir. Un paso que sublevó a los que piden que no se use de forma partidista las organizaciones y que incluso llegó a los tribunales llevado por los contrarios al independentismo, como ocurrió entre los arquitectos catalanes. Pero este malestar no ha implicado una renovación de las cúpulas.

El ejemplo más claro de ello es, precisamente, el de las elecciones de este último colectivo, que concluyeron el pasado juevesAssumpció Puig, representante del sector convergente según reconocen desde la propia organización, ha sido confirmada como decana de la institución. Con más de 1.200 votos, pasó la mano por la cara a sus dos candidaturas rivales. Ramon Torra obtuvo 600 apoyos y Enric Mir sólo 385.

Falta de movilización

Fracasó el intento de renovar el colegio profesional por dos motivos, destacan las mismas fuentes. El primero de ellos es estrictamente temporal. Reconocen que no se puede dar forma a una alternativa en la gestión de una institución de este perfil en meses. Se requiere de un trabajo más constante que hasta ahora nadie ha realizado.

¿Cambiará? Fuentes de la candidatura de Torra aseguran que está dispuesto a ejercer el papel de oposición y de fiscalizar el trabajo de la actual decana para conseguir el relevo en cuatro años. Pero es un rara avis entre los colegios. La letanía de las organizaciones y la desafección que genera entre los profesionales más jóvenes se explica también como uno de los motivos de que las actuales juntas se hayan afianzado.

Crisis colegial

Los colegios profesionales están en crisis. Sufrieron la caída de adhesiones por el hachazo al mercado laboral de la recesión y, lo más complejo para su futuro, se demostró su limitado papel para poder revertir este tipo de situaciones. Aunque entre sus servicios básicos están el ofrecer formación a los colegiados y la bolsa de trabajo, la utilidad real de estas herramientas ha sido limitada.

Más allá de los colectivos con colegiación obligatoria, no han sido capaces de atraer a las nuevas generaciones de profesionales. Y la necesidad de estar colegiado para ejercer la profesión es cada vez más limitada por la oleada de directivas liberalizadoras de la Unión Europea que han acabado con, por ejemplo, el poder de los colectivos de ingenieros al visar proyectos.

Imagen de archivo de una votación en un colegio profesional / EFE

Imagen de archivo de una votación en un colegio profesional / EFE

Caída de colegiados

El número de asociados ha entrado en caída libre –aunque se es extremadamente opaco a la hora de ofrecer cifras– y las juntas directivas se han centrado en intentar evitar la pérdida de ingresos que suponía su nueva realidad, a la que no han sabido dar la vuelta con la llegada de la recuperación económica y la mejora del mercado laboral.

El debate político catalán ha dado la puntilla a la situación. Los colegios profesionales son tan plurales como la sociedad en general y el uso partidista ha incrementado aún más la distancia entre las direcciones y las bases de los colectivos que no comulgan con el ideario independentista. “El hartazgo es tal que incluso es complicado armar candidaturas alternativas”, indican fuentes del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Cataluña.

 

Falta de candidaturas rivales

Este colectivo celebró sus elecciones en el momento álgido del procés, a finales de noviembre. Se presentaron dos candidaturas que se enfrentaron, pero ambas eran del entorno independentista. Una, la de Josep Canós, se identifica más cercana con el sector negocios tradicional de convergencia y la de su rival, Òscar Gimeno, con Òmnium Cultural. Los conatos de buscar otra alternativa que confrontara estas ideologías fracasaron.

Al final, las elecciones se celebraron en clave de renovación. Canós representaba a los continuistas y Gimeno a los que pedían aire fresco para la institución. Este último perdió por tres votos de diferencia en unos comicios con una participación extraordinariamente baja.

Baja participación electoral

El Colegio Oficial de Arquitectos de Cataluña (Coac) tiene unos 10.000 asociados, pero sólo votaron en las elecciones 2.391 personas. En el Colegio de Periodistas de Cataluña ni siquiera fue necesario poner las urnas.

Sólo la candidatura encabezada por Neus Bonet se presentó a la reelección del cargo entre críticas del papel que ha ejercido en un momento de tensión en el sector en el que se ha llegado a atacar medios de comunicación por cuestiones políticas, como ha sido el caso de Crónica Global por parte de Arran. La decana tardó horas en condenar el ataque y sólo dio el paso tras ser interpelada al respecto.

Vicio de los procesos

En el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona (Comb)Jaume Padrósrevalidó la presidencia el pasado 14 de febrero en un polémico proceso electoral. El facultativo se impuso por aclamación al no presentarse ninguna candidatura rival. La lista opositora a Padrós, cercano al mundo convergente e independentista acérrimo, no se presentó al proceso electoral al considerarlo viciado.

Otro de los motivos por los que muchos opositores a las actuales directivas declinan dar el paso. Explican que el control de las listas de afiliados y la baja movilización generalizada en las profesiones desincentiva exponerse a un pulso electoral.

El problema de fondo, según los representantes consultados, es que esta crisis institucional compromete su futuro.

ECOTALIBANES Y/O ECOLOJETAS

20 May

180520 LS

El surgimiento del ecologismo fue qué duda cabe un acontecimiento altamente bienvenido. Con gran sentido común, quiso llamar la atención sobre aspectos como la contaminación del planeta, la finitud de los recursos naturales o la necesidad de legar a las generaciones venideras aquellos espacios naturales que merecían ser preservados.

            Por desgracia, éste movimiento (al igual que otros muchos) ha ido degenerando de un sano conservacionismo antropocéntrico que pretendía salvar al planeta en primer lugar para el hombre (algo por otra parte entendible) a una ideología totalitaria, fanática, sectaria y no pocas veces violenta abanderada por memos asfálticos y compuesta por un batiburrillo de creencias opuestas a la verdad, a la lógica y a la ciencia que quiere salvar al planeta nada menos que del hombre y que, tras su fachada flower power, esconde un marcado componente de nihilismo destructivo al considerar al ser humano un “cáncer asesino” que sobra en la tierra pues según ellos oprime a la misma a la vez que sojuzga, esclaviza y tortura de manera inmisericorde a las “inocentes” bestias que la habitan.

            Es la llamada deep ecology, que aboga por un retorno a esos tiempos paganos (no por casualidad una de las primeras legislaciones ecológicas del mundo fue la promulgada por los nazis en los años 30´ del pasado siglo, donde a la postre se consideraba a los animales como sujetos de derechos frente a la tradición grecorromana, cristiana e incluso ilustrada que sientan las bases de nuestra civilización occidental en la que el ser humano tiene deberes para con los animales, lo cual es muy diferente) en los que presuntamente se vivía en idílica armonía con los seres del bosque. 

        Que se abogue por defender y conservar el medio ambiente no es censurable. Nadie en su sano juicio se opone a que los ríos estén libres de basura, el aire que respiramos contenga los menos contaminantes posibles o el agua que bebamos sea potable. Igual que nadie con dos dedos de frente celebra la extinción de las ballenas, los osos polares o la desaparición de las selvas tropicales. Aunque solo sea por nosotros mismos y nuestro particular interés.

        El problema está en el modus operandi de cierto ecologismo (afortunadamente, no todo) del miedo que vive de magnificar amenazas que nos colocan en un estado de tensión permanente impidiendo trabajar a la razón y a la prudencia mientras la tiranía de lo políticamente correcto se encarga de silenciar, bajo la amenaza de condenas al ostracismo o de linchamientos mediáticos, a quien ose defender una realidad basada en datos científicos.

        El ecologismo responsable, razonable, no puede descansar en la radicalización a la que le están conduciendo cuatro iluminados – ya María Zambrano escribió que “todo extremismo destruye lo que afirma” – sino, por el contario, en una acción constante contra esas prácticas económicas depredadoras que en verdad hacen peligrar al hombre y a la naturaleza de la que dependemos para todo. A la pregunta de “¿naturaleza o personas?” la respuesta es que la defensa de ambas va de la mano, porque en absoluto debe permitirse destruir la una para garantizar el bienestar de las otras y viceversa.

       Tampoco puede asentarse en la demagogia y la incoherencia. Actitudes como manifestarse para desviar el trazado de una autopista a fin de evitar la destrucción de un nido o la madriguera de una loba solo acaban provocando hartazgo y rechazo por desmedidas. Máxime si, como se ha demostrado, quienes las emprenden se les ve a diario recorrer menos de un kilómetro con su coche para ir a tomarse una cerveza con los amiguetes en lugar de hacerlo a pie.  

             Por lo demás, el que crea que para comer jamón no hace falta matar cochinos o que para cultivar el campo no hay que abonarlo, es que directamente es tonto. Claro que la tontería no conoce límites y, encima, como reza un proverbio italiano, “la madre de los tontos siempre está preñada”. Y en países como España, de trillizos.

RICARDO HERRERAS

 

¿Cómo el E-gobierno puede favorecer la lucha contra la corrupción sin caer en el pozo de una mayor burocratización?

19 May

La respuesta es utilizar la tecnología como mecanismo interno de control que sea silencioso, poco burocratizador y efectivo. La flexibilización, derivada de los enfoques gerencialistas, puede generar clientelismo y corruptelas que se pueden evitar y controlar mediante las TIC. El modelo de Administración gerencial derivado de la Nueva Gestión Pública implica flexibilidad institucional y complejas relaciones entre el sector público y el mercado. Ambos factores contribuyen a elevar la permeabilidad de las administraciones públicas al indeseable fenómeno de la corrupción. En este sentido, debería pensarse en la utilidad de las TIC como un instrumento de control que evitara o, en su caso, detectara rápidamente las conductas heterodoxas o corruptas, y todo ello sin generar tendencias burocráticas paralizadoras. La tecnología debería facilitar el acceso automatizado a muchas fuentes de información que cruzadas y sistematizadas permitieran detectar los comportamientos espurios. Además, el hecho que exista esta intencionalidad con relación a las TIC generaría un clima de temor que evitaría de entrada una parte importante de comportamientos delictivos. De lo que se trata, en definitiva, es de cambiar los actuales sistemas obsoletos y poco efectivos de control previo y de proceso de carácter burocrático por unos sistemas de control mucho más fluidos y silenciosos basados en las TIC. Los empleados públicos encargados del control (intervención) deberían utilizar la tecnología para estar analizando los procesos y expedientes de gestión (todos y si hay muchos por un sistema de muestreo) en tiempo real que transitan por la intranet de la institución y por sus bases de datos. En el momento que detectaran alguna irregularidad debería intervenir de forma profunda para esclarecer las causas y los elementos que no se ajustan a la legalidad y a la ética pública. Esta propuesta equivale a diseñar una especie de «gran hermano» que no entorpece la gestión pero que todo lo ve (o lo puede ver), lo analiza y si encuentra motivos justificados interviene. En definitiva, las TIC permiten sistemas de control muy efectivos y sin las típicas externalidades negativas de carácter burocratizador.

Además, hay que romper la perversa lógica que asocia de forma superficial control con burocracia en el sentido peyorativo del término. Es un error plantearse en las instituciones públicas modelos postburocráticos inspirados en las empresas privadas y hacer de la flexibilidad la única bandera. La burocracia es imprescindible para mantener instituciones públicas que aporten seguridad institucional y jurídica al entorno económico y social. La burocracia se asemeja al colesterol, tiene muy mala imagen pero hay que saber distinguir el colesterol bueno (indispensable para mantener la salud institucional) del colesterol malo (que genera obesidad institucional). La E-administración tendría que asumir el papel (tiene la potencialidad para hacerlo) de un complemento farmacéutico que contribuyera a disminuir el colesterol malo (la mala burocracia) y potenciara el colesterol bueno (la burocracia que genera seguridad institucional y jurídica).

Para que esta función de control sea posible el diseño y la gestión de las TIC debería ser una responsabilidad de las instancias centrales y de un colectivo de personal que no esté expuesto a las tensiones e incentivos de las actividades corruptas, Para lograr esta mejora en el control se hace necesario no externalizar nuestros centros gestores de nuevas tecnologías. Si  las administraciones públicas externalizan en organizaciones privadas, que hasta ahora es la tendencia más generalizada, sus centros gestores de las TIC el resultado es la pérdida absoluta de control de este nuevo ámbito y de una pérdida añadida al control del resto de las externalizaciones. Quizás se puedan externalizar algunos apartados tecnológicos muy concretos pero la parte nuclear del diseño y la gestión de las TIC deberían formar parte de la Administración pública ya que las TIC representan su sistema nervioso interno y su radar externo. Los mejores tecnólogos deben trabajar para las administraciones públicas. Las TIC deben representar las fuerzas centrípetas que permitan reequilibrar tantas tensiones centrífugas vinculadas a la gestión de redes. Los nuevos valores tecnológicos deben vincularse a los valores públicos. Si los valores tecnológicos se alían con los valores empresariales vinculados a la Nueva Gestión Pública, estamos perdidos…

Se argumenta, por parte de los que están a favor de externalizar las TIC, que las administraciones públicas no tienen suficiente capacidad para poseer unidades tecnológicas que puedan afrontar económicamente su imprescindible renovación tecnológica motorizada. Eso es cierto en el caso de los pequeños y medianos municipios pero ¿cómo se puede argumentar que una Administración pública regional o central en la que prestan sus servicios centenares de miles de empleados públicos no tenga capacidad para gestionar directamente su centro de tecnología? O bien si pensamos más en global ¿cómo es posible que las administraciones públicas de un determinado país con millones de empleados públicos no puedan poseer al menos un centro estratégico consorciado sobre TIC?

Además, hay que combatir, gestionando internamente y regulando externamente, la lógica de concentración vinculada a la tecnología. Por ejemplo: el 95% de los microprocesadores pertenecen a una sola empresa (Intel) y el 90% del sofware a otra empresa (Microsoft). Evidentemente puede existir una tendencia similar (aunque no tan elevada) a la concentración de empresas de tecnología y consultoría en sistemas de información que deje en manos de una única empresa los sistemas nerviosos de la mayoría de administraciones de un país o incluso de varios países de una región.

ROBOTS VERSUS FUNCIONARIOS

13 May

a través de Robots versus funcionarios

ANIMALISMO ILUSTRADO

13 May

     KFGSASTREANIMALES

Un nuevo e histérico despotismo antihumanista (nacido en el entorno urbanita de los cada vez más estúpidos dueños de mascotas) está inoculando su insano pensamiento preñado de moralina en nuestra bienpensante sociedad obligando a sus no creyentes a acatarlo sin rechistar si no quieren ser lapidados por una opinión pública aborregada y adicta al bienqueda en grado sumo: el animalismo, el cual pretende básicamente otorgar los mismos derechos a los animales que a las personas y en cuyos delirios extremos no duda en criminalizar a cazadores y toreros a la par que no se corta un pelo en beatificar al toro de la Vega o al perro Excalibur (los seguidores de este nuevo credo, hipócritas ellos, son “curiosamente” menos escrupulosos con cucarachas, piojos y ratas, aunque de acuerdo a sus disparatadas teorías no habría ninguna razón objetiva para ello).

            Veamos. Hasta donde alcanzo, el concepto de derecho descansa sobre el concepto de libertad. Si ciertamente los animales “aspirasen” a tener derechos, habría que presuponer que son libres, para lo que tendrían que ser también conscientes e inteligentes, pudiendo entonces establecer entre sí relaciones jurídicas como sujetos y objetos de derecho sin que para nada interviniésemos nosotros. Pero lo cierto es que no lo hacen (¿ustedes saben de alguna oveja que haya llevado a juicio a un lobo por atacar un rebaño?), qué casualidad. Y no lo hacen porque, stricto sensu, solo las personas pueden tener derechos. Desde el momento en que es el ser humano el que tiene que intervenir para otorgar éstos a los animales, las muy endebles tesis animalistas se derrumban como un castillo de naipes.

           A ver, que el mundo real funciona de manera diferente a como pregonan estos advenedizos empachados por tanto chuche psicodélico y películas de Walt Disney (es sabido que las digestiones pesadas provocan una leve hipoxia en el cerebro que dificulta la cópula de la sinapsis) que para más inri casi nunca han pisado el campo. Si reconociéramos y equiparáramos el derecho a la vida (el derecho por antonomasia) de una persona con el de una oveja, no ya es que no podríamos comer su carne, es que tampoco podríamos (si fuese absolutamente necesario) sacrificarla para trasplantar una válvula cardíaca e intentar salvar a una persona. Item más. Si los mismos animales se reconociesen entre ellos dicho derecho y, por seguir con el ejemplo, los lobos tuviesen prohibido dar caza a las ovejas, como es congénito a su especie y natural dentro de la red trófica, ¿no significaría ello la muerte por inanición de un montón de carnívoros? Rizando el rizo, ¿y si en un naufragio no quedara más que una plaza libre en un bote salvavidas para un hombre o para un perro?, ¿echaríamos a suertes si se salva uno u otro?

          He ahí bien claro el problema de la sofistería animalista, que sus postulados están construidos sobre una concepción antinatural de la propia naturaleza, la cual no se ha basado jamás ni nunca podrá basarse en el respeto a la vida. La cruda naturaleza real y la idílica que ellos perciben no se parece ni por el forro.

           Digamos la verdad sin mezclar churras con merinas. La única razón por la que muchos creen que los animales deben ser reconocidos como sujetos de derecho es la empatía y no otra cosa. Es decir, que salvo que seamos unos insensibles o unos sádicos, nos disgusta verlos sufrir. Así, al igual que queda claro que es del todo imposible que un perro o un gato tengan nuestros mismos derechos, ello no significa en ningún caso que maltratarlos sea correcto, pues la crueldad gratuita es reprobable desde cualquier punto de vista moral.

            El día que los animales puedan responsabilizarse de sus actos sin que medien los seres humanos, entonces tendrán derechos igual que nosotros. Mientras tanto, estos nuevos inquisidores sin sotana que lo que en el fondo pretenden es expropiarnos la libertad de pensar y actuar con arreglo a nuestra propia naturaleza y voluntad, ya pueden seguir soñando con Bambi y los conejos de Pascua.

 

RICARDO HERRERAS