CHARLATANES, INTERESES ECONÓMICOS E IDEOLOGÍAS REACCIONARIAS

25 Jun

170625 imag 1

Como señala mi colega Ricardo Herreras, una de las características de la “cultura” posmoderna es la omnipresencia en los medios de comunicación de “una legión de charlatanes paniaguados” entre ellos periodistas, profesores universitarios y otros profesionales indignos de semejantes títulos, que hacen de voceros para las ideas neofascistas del neodarwinismo social propugnado por las grandes multinacionales.

            Hoy mismo, mientras practicaba ese deporte de riesgo – riesgo psicológico- que conocemos con el anglicismo zapping, topé en la antaño respetada televisión pública española, con un patético programa llamado “Hora punta”, cuyo invitado de turno era el señor Julián Gabarre, un pseudocientífico que, plagiando las obras de charlatanes anteriores, pretende hacer creer que se puede averiguar si una persona es buena o mala, un delincuente o incluso un psicópata, analizando sus rasgos faciales.

            Esta estupidez se remonta a los estudios craneométricos del médico racista, nacido -como no- en los Estados Unidos, Samuel George Morton (1789 – 1851) que, para defender la esclavitud ante los abolicionistas, elaboró una teoría según la cual los humanos están divididos en distintas especies -no razas-, que se distinguen por el  tamaño de sus cráneos. Por supuesto, los blancos tenían la cabeza más grande y por tanto eran superiores a los negros o a los indios.

            En los años treinta del siglo XX, en pleno apogeo del fascismo, el médico francés Louis Corman (1901-1995), publica su panfleto -me niego a otorgar el título de libro a semejante sarta de idioteces- Quince lecciones sobre morfosicología, en que afirmaba poder relacionar los rasgos faciales y psicológicos. Los nazis sacaron buen provecho de su obra y otras similares, utilizando estudios craneométricos y morfosicológicos para decidir quién era ario, y quién debía ser rociado con ácido prúsico en los campos de concentración. En 1985, publicó un compendio de sus estupideces pseudocientíficas y prejuicios racistas titulado Rostros y Caracteres.

            Es este libro el que el señor Gabarre ha fusilado para escribir su obra El rostro y la personalidad, cambiando prudentemente el título, así como los conceptos “morfosicología” y “virtudes morales” de Corman por “psicología facial” y “rasgos psicológicos”, o como dijo al ser entrevistado en el citado programa televisivo, “competencias”; una palabreja muy usada hoy día en los círculos psicopedagógicos, especialmente en las Escuelas de Magisterio – perdón, “Facultades de Educación” se llaman ahora-. No es de extrañar, ya que ambos trabajaron juntos mientras el señor Gabarre dirigía el grupo hospitalario Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús, que en los ochenta poseía cinco hospitales psiquiátricos. Esta congregación religiosa se fusionó en el año 2011 con las Hermanas Agustinas Hospitalarias de Cambrai, congregación francesa dedicada al mismo campo sanitario, con la que Corman trabajó tras ser apartado en 1968 -y no creo que la fecha sea casual, dados los acontecimientos políticos que Francia vivió por entonces- de la dirección del departamento de psiquiatría del Hospital público de Saint Louis de París.

             Pero, ¡que nadie piense que estamos ante un delito de plagio! Seguramente, la propiedad intelectual de las obras de Corman está en manos de las Hermanas Hospitalarias. Éso, y que la Superior General de la congregación sea la religiosa portuguesa Anabela Carneiro, puede explicar que el libro del señor Gabarre sólo se haya traducido al portugués.

            Aún así, que hayan visto la luz cuatro ediciones de la re-edición actualizada por Gabarre de la obra de Corman, y que la televisión pública se digne en publicitarlo, no dice nada bueno sobre el nivel cultural y la salud social de este país, considerando sobre todo, que muchas empresas privadas están usando ya estas falacias pseudocientíficas en sus métodos de selección de personal. No bastaba con que te negasen un trabajo por ser mujer, o por ser gordo, o por no ser suficientemente atractivo para estar de cara al público. ¡Cuidado al pedir empleo! Puedes tener tres carreras, puedes ser alto, rubio y guapo, estar cachas…como David Beckham…pero como señala el “profesor” Gabarre respecto al ídolo británico, si tienes la frente demasiado prominente, es que sufres un trastorno obsesivo-compulsivo. Mejor retoca la foto del currículo con Photoshop, y ponte sombrero en la entrevista.

170625 imag 2

                                                           AQUILINO SANTAMARTA CIENFUEGOS

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: