¿VUELTA A CIUTADANS?

13 Oct

ciutadans

 

El subidón meses atrás de esa derecha neoliberal con aire amable y sonrisa dentífrica que de manera machacona se autocalifica de “regeneradora” denominada Ciudadanos y de ese niño bonito de los directores de periódico de nombre Albert Rivera para intentar sostener el ya entonces previsible fin del bipartidismo a costa de frenar la amenaza podemita constituye, entre otras cosas, el enésimo ejemplo de la extraordinaria capacidad para el reciclaje que atesora todavía un Régimen del 78´ en fase de aguda senectud, sin duda, pero dispuesto a resistir aferrándose incluso a planes Renove que le permitan obrar el lampedusiano lema de cambiarlo todo para que nada cambie.

 

Atestado en sus heterogéneas filas de oportunistas rebotados de otras formaciones (mayormente del PP y PSOE) previa deflagración interna de UPyD, con un apoyo mediático descomunal y millones de euros de financiación, este proyecto político ideado para favorecer básicamente a las élites encontraba no obstante su público entre esas tan esquilmadas como asustadizas clases medias urbanas con síndrome de Estocolmo que añoran aún aquellos tiempos de bonanza artificial de la “burbuja inmobiliaria” más los inevitables obreros despistados de siempre, todos ellos dispuestos a que sean unos jovencitos guays, superenrollados e impolutos (y no los carcamales corruptos del PP) quienes les digan que hay que seguir con los recortes sociales, la privatización de los servicios públicos, la congelación de sueldos y pensiones, el copago sanitario, los trabajos basura, el gravoso rescate a la banca, el ignominioso pago de la deuda externa para mayor gloria del Bundesbank o las aventuras bélicas en el exterior de la mano de una cada vez más (permítaseme el chiste fácil) desnortada OTAN.

 

A corto plazo, el contexto (véase el falso e interesado para la oligarquía de aquí y allí enfrentamiento entre Cataluña-España) les ha resultado muy favorable. Pero las recientes elecciones gallegas y vascas, donde no han obtenido ni un solo representante, han dejado en evidencia su incapacidad para articular un discurso propio más allá de sus consabidos mantras de la regeneración de nuestra vida pública y la unidad de una España con mayores competencias para el Estado en detrimento de las autonomías y sin diputaciones. Al punto que, después de su explosión inicial desde Cataluña, el partido naranja parece ahora estar contrayéndose de forma alarmante y no sería descartable que acabara otra vez en ese ámbito “regional” (quizás vuelva a  llamarse Ciutadans) donde empezó su andadura hace poco más de diez años.

 

En principio, todo apunta a que – como cualquier otro producto (pre)fabricado en los laboratorios mercadotécnicos en estos tiempos volátiles – la fecha de caducidad de la marca blanca del PP podría aventurarse no demasiado lejana. Porque, en el fondo, los inodoros, incoloros e insaboros chicos/chicas de Ciudadanos (los cuales parecen sacados de una convención de Microsoft) tienen un gran problema: y es que, más allá de algunas cuestiones cosméticas, la política real del día a día muy poco tiene que ver con lo que las lecciones que los coach de turno les han enseñado en las caras y exclusivas escuelas de negocios y/o marketing de las que provienen. Desde luego, ahora han empezado a darse cuenta.

 

RICARDO HERRERAS

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: