EL NEGOCIO DE LA LIBERTAD

30 May

aristegui1

Ése era el acertado título de un célebre y en su momento subversivo libro que publicó el muy competente periodista Jesús Cacho, donde se ponía de manifiesto la corrupción como modus operandi generalizado en nuestro inefable sistema político.

Lo he elegido porque viene como anillo al dedo para describir el sangrante caso de Gustavo de Arístegui, al que todos recordamos cuando en 2003 se convirtió en el vocero más entusiasta del único grupo parlamentario que, frente a toda la oposición y movilización ciudadana, defendiera aquí la participación de España en la guerra de Irak sin cargo de conciencia alguno, argumentando para ello las mismas burdas patrañas inventadas por los promotores y a la postre principales beneficiarios de la misma.

Las desastrosas y fatales consecuencias de aquel criminal despropósito cuyo principal objetivo no fue en absoluto llevar ninguna democracia allí sino crear un espacio de caos primero y de rapiña después en el Golfo a mayor gloria de las trasnacionales aún llegan hasta nuestros días, pero eso no impidió que este sujeto de aspecto relamido y aire de monaguillo panocho/pajillero apareciera siempre en todas las quinielas de “ministrables” dentro del gobierno de Rajoy.

En pago por los servicios prestados y seguramente para que diera rienda suelta a sus ínfulas de diplomático british, se le acabó concediendo la apetecible embajada de la India, desde donde hemos sabido estuvo (presuntamente) cobrando comisiones millonarias (al igual que presuntamente hizo también su “honorable” correligionario y hoy cuasi tránsfuga Gómez de la Serna) por lograr lucrativos contratos a empresas españolas, utilizando para ello con total desvergüenza y de forma continuada su “patriótica” posición de privilegio como funcionario de carrera en el sector público y engordar así sus negocios privados a base de traficar con influencias.

La dimisión fue justificada entonces por el susodicho con el objetivo de “no perjudicar al PP” (sic). En ese sentido, puedes estar tranquilo Gustavo, a tenor de lo visto durante todo este tiempo no has perjudicado al PP en absoluto: solo has sido un “caso aislado” más de corrupción (como los otros cientos o ya miles de “casos aislados” cuantificados) en tu inefable partido que  – a tenor de las recientes encuestas cara a las elecciones generales de junio – a sus siempre acérrimos votantes les importa un comino.

 

                                                                          RICARDO HERRERAS

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: