Felipe González, su mujer, Panamá, Gas Natural y otras cosillas

22 Abr

 

Felipe González, el tótem socialista que se convirtió en “jarrón chino” y llegó a consejero de Gas Natural

de http://www.ELDIARIO.ES/politica/Felipe-Gonzalez-socialista-Gas-Natural_0_507450162.html

El expresidente es para muchos votantes y dirigentes socialistas el principal referente del PSOE desde la restauración democrática

La esposa de González, Mar García Vaquero aparece en los papeles de Panamá: gestionó una cuenta en Suiza por medio de una sociedad radicada en Niue y diseñada por el bufete Mossack Fonseca

González ha formado parte del consejo de administración de Gas Natural Fenosa (2010-2015), donde cobraba 127.000 euros al año, y es asesor legal del opositor venezolano Leopoldo López

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El expresidente Felipe González, la político Cristina Cifuentes, Lilian Tintori, el escritor Mario Vargas LLosa durante la presentación del libro de Leopoldo López "Preso pero libre" en Madrid 15/03/2016.

Felipe González, Cristina Cifuentes, la esposa de Leopoldo López, Lilian Tintori; Mario Vargas Llosa, en la presentación del libro de López, ‘Preso pero libre’, en Madrid en marzo pasado. GSR/©GTRESONLINE

Felipe González fue Isidoro en el franquismo. Y hoy en día es el esposo de Mar García Vaquero,  empresaria que aparece en los papeles de Panamá por gestionar en 2004 una cuenta en Suiza por medio de una sociedad radicada en Niue y diseñada por el bufete Mossack Fonseca, según han publicado La Sexta y El Confidencial. Felipe González, también, fue el enterrador del marxismo en el PSOE a finales de los 70. Y, en los últimos tiempos, miembro del consejo de administración de Gas Natural Fenosa, consejero editorial de El País, asesor legal del opositor venezolano Leopoldo López y azote del “leninismo 3.0” de Podemos.

Felipe González fue quien encarnó el cambio en la Transición, frente a la AP de Manuel Fraga plagada de exministros franquistas; la UCD cainita del exsecretario general del Movimiento Adolfo Suárez; y el PCE de Santiago Carrillo lleno de referentes del exilio y la Guerra Civil. Y, como encarnación del cambio, Felipe González consiguió el récord de 202 diputados en 1982; el récord de tres mayorías absolutas consecutivas y cuatro legislaturas seguidas como presidente del Gobierno (1982-1996).

 

Por todo ello, González, Felipe a secas para los simpatizantes socialistas, se ha convertido en la principal figura del PSOE desde la restauración democrática. Cuando habla, todos escuchan; cuando escribe, todos leen; cuando se pronuncia, a todos les cuesta pensar diferente.

En el último debate de investidura, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, reclamó a Pedro Sánchez que se desprendiera de la ascendencia de González, a quien relacionó con la cal viva de los GAL. Porque González, del mismo modo que para unos fue quien desarrolló el Estado autonómico y social español, para otros, su gestión tuvo menos luces que sombras: sus responsabilidades directas o indirectas en la guerra sucia contra ETA con fondos reservados incluidos durante su mandato y que llevaron a su exministro del Interior José Barrionuevo a la cárcel y la condena a Enrique Rodríguez Galindo; de las escuchas ilegales del entonces CESID –ahora CNI–; del caso Filesa –financiación irregular del PSOE–; de la ley de la patada en la puerta del dimitido José Luis Corcuera; del abrazo a la Europa de Maastricht tan cuestionada ahora; de la fuga y arresto de Luis Roldán, ex director de la Guardia Civil que mintió en su CV y fue condenado por malversación de fondos. Y, también, el caso Juan Guerra: tras anunciar González que su destino iría ligado al de su mano derecha, Alfonso Guerra, lo cierto es que lo dejó caer como vicepresidente y vicesecretario general del PSOE en 1991.

González fue el primero en vivir lo amarga que es una “dulce derrota”, según sus palabras, el 3 de marzo de 1996. Cayó ante José María Aznar, y un año después dejaba el partido en manos de Joaquín Almunia. Y, en ese momento, empezó el González autodenominado jarrón chino. “Se supone que tienen valor y nadie se atreve a tirarlos a la basura, pero en realidad estorban en todas partes”, afirmó al poco de salir de Moncloa.

Y como jarrón chino lleva exactamente 20 años; seis más que como presidente del Gobierno.

González fue nombrado Hijo Predilecto de Andalucía en 1998 por Manuel Chaves, imputado por el caso de los ERE; es presidente de honor de la Fundación Tomás Meabe; y fue nombrado embajador extraordinario para el bicentenario de la independencia de América por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2007, año en el que el Consejo Europeo le nombró presidente del Grupo de Reflexión sobre el Futuro de Europa, también llamado comité de sabios, y ha sido miembro del Club de Madrid.

Pero González no sólo se ha relacionado con dirigentes y exdirigentes políticos tras su salida de Moncloa: entre 2010 y 2015 formó parte del Consejo de Administración de Gas Natural Fenosa, donde cobraba 127.000 euros al año, ha colaborado con el magnate mexicano Carlos Slim y es integrante del consejo editorial del diario El País.

Entre sus últimos trabajos, está el de la asesoría legal de Leopoldo López, el dirigente opositor venezolano que fue encarcelado por “instigación pública, daños a la propiedad en grado de determinador, incendio en grado de determinador y asociación para delinquir”, en una condena censurada por  Amnistía Internacional y otras entidades humanitarias, además del grupo de trabajo específico sobre el caso de Naciones Unidas.

 

El PSOE no está preocupado por la presencia de la esposa de Felipe González en los Papeles de Panamá

 

de  http://www.ELDIARIO.ES/politica/PSOE-Felipe-Gonzalez-Papeles-Panama_0_507449793.html

La dirección de Pedro Sánchez pide “separar lo que es PSOE de lo que es ajeno”, como la “vida privada” del expresidente del Gobierno

Los socialistas han vivido con inquietud las últimas semanas ante la posibilidad de que uno de sus exdirigentes apareciera en los Papeles de Panamá, pero Ferraz ahora lo descarta


Felipe González pide no esperar a que Francia pida ayuda, sino "discutir como europeos" qué se puede aportar

Felipe González junto a Pedro Sánchez en una imagen de archivo

El PSOE trata de quitar importancia a la aparición de la esposa de Felipe González, Mar García Vaquero, en los Papeles de Panamá. La dirección de Pedro Sánchez intenta, además, desvincular la “vida privada” del expresidente de la vida del partido así como de lo que hiciera su mujer antes de casarse. En las filas socialistas se ha vivido con inquietud en las últimas semanas ante la posibilidad de que algún exdirigente figurara vinculado a paraísos fiscales a través del bufete Mossack Fonseca -algo que ahora Ferraz descarta- y también preocupa que uno de los principales referentes para el PSOE aparezca en las portadas vinculado con este caso, las puertas giratorias o sus amistades con empresarios como Carlos Slim.

“No vamos a valorar el entorno privado del expresidente y, además, cuando las empresas son anteriores a que se conocieran”. Es la respuesta oficial de la dirección de Sánchez, que desvinculan del partido a la esposa de González: “Es ajena al partido. Podemos dar explicaciones por los miembros de la organización, pero hay que separar lo que es PSOE de lo que es ajeno”, agregan esas fuentes autorizadas, que se limitan a decir que no les “consta” que el expresidente comunicara a Sánchez previamente la información que han publicado La Sexta y El Confidencial.

El PSOE, que atacó al PP cuando eldiario.es publicó que el hermano del presidente de Castilla y León montó una empresa en Panamá, justifica que se trataba entonces “de un hermano, no de un íntimo amigo ni de una señora que conoció después” de que usara al despacho Mossack Fonseca para operar desde una cuenta en un paraíso fiscal.

“Ni la conocemos en el PSOE porque no es militante”, ha declarado la diputada Isabel Rodríguez en una rueda de prensa en la que ha avisado, no obstante, de que los socialistas entienden la “fiscalidad” como una “contribución” a las arcas públicas. “Si fuera su anterior esposa sí que nos haría más daño porque es del PSOE”, agrega una miembro de la Ejecutiva consultada por eldiario.es en referencia a su exmujer, Carmen Romero, con quien González compartió gran parte de su vida, incluidos sus años en Moncloa.

“Lo que no puede ser es que la mujer de Felipe González cuente lo mismo que un ministro que ha tenido que dimitir”, agrega. Ferraz pide que no se haga un “tótum revolútum” a la hora de exigir responsabilidades, ya que insisten en que García Vaquero no tiene ningún tipo de relación con el PSOE. “Que nadie intente mezclar el nombre del PSOE con los Papeles de Panamá”, advierten desde el entorno de Sánchez.

La preocupación por Bono

Dirigentes socialistas consultados reconocen que perjudica que el expresidente salga vinculado los Papeles de Panamá, aunque sea a través de su actual esposa, a quien conoció después de que hubiera operado en su vida empresarial desde paraísos fiscales. Así, explican que es negativo que González, uno de los principales referentes del socialismo español, se lleve portadas por las ‘puertas giratorias’ o sus vínculos con destacados empresarios.

“Felipe González no tiene la mejor de las imágenes en materia económica en este país”, admite una dirigente, que dice que precisamente por eso no vaya a perjudicar aún más su reputación. Otro miembro de la dirección próximo a Sánchez admite que es “inevitable” que se hable del asunto una vez que se publica, pero considera que no va a tener “más continuidad”, es decir, que otros partidos no lo van a usar como arma arrojadiza.

“Si hubiera sido José Bono, habría sido peor”, reconocen varias fuentes consultadas. El nombre del exministro ha protagonizado las conversaciones de cargos y diputados del PSOE desde hace unos días. La dirección del PSOE temió que el expresidente de Castilla-La Mancha apareciera en los Papeles de Panamá. En los mentideros también sonaron los nombres de Josep Borrell o Enrique Barón. En las filas socialistas ha habido inquietud y preocupación por que Bono o algún otro miembro de la ‘vieja guardia’ figuraran en esa documentación. “Si hubiera sido Bono nos habríamos puesto más nerviosos”, reconocen fuentes de la Ejecutiva. El secretario de organización, César Luena, llamó al exministro para preguntarle directamente sobre su posible presencia en los Papeles de Panamá. La llamada no gustó al histórico dirigente socialista.

Sin embargo, ahora en Ferraz se atreven a asegurar que “no va a surgir ningún nombre del PSOE”. “No hay ningún socialista”, afirman con rotundidad fuentes oficiales. No obstante, recuerdan que a Sánchez no le temblará la mano en el caso de que aparezca algún socialista en los Papeles de Panamá. “Un socialista no puede tener una offshore, lo expulsaría”, sentenció.

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