Baltar, ex presidente de la Diputación de Orense, condenado por la justicia a nueve años de inhabilitación por enchufar a 104 personas.

8 Ago

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De www. Lavozdegalicia.es

OURENSE

 

La Justicia condena a Baltar por usar la Diputación como su empresa privada

Le impone nueve años de inhabilitación por enchufar a 104 personas. La sentencia no tendrá ningún efecto, porque el político ourensano ya está retirado

MIGUEL ASCÓN

Redacción  01 de agosto de 2014  12:06

BRAIS LORENZO | EFE

 

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/ourense/2014/07/31/jose-luis-baltar-condenado-104-enchufes-ano-2010/00031406793926800165906.htm

 

José Luis Baltar Pumar (Esgos, 1940) utilizó la Diputación de Ourense como «una empresa privada» y contrató «a quien le parecía oportuno». De tan repetidas en el debate político, estas palabras parecen haber perdido sentido, pero ahora no son simples críticas de la oposición. Es una sentencia, la misma que condena al expresidente popular como autor de un delito de prevaricación por enchufar a 104 personas a principios del año 2010.

Lo hizo -concluye el fallo judicial conocido ayer- saltándose «consciente y deliberadamente» toda la normativa que rige la contratación pública, «como quien dispone legítimamente de algo privado», añade. En este sentido, la sentencia advierte de que «ser presidente de una diputación no es una propiedad de la que pueda hacer el uso que bien le parezca su titular, es un cargo público sujeto a la ley». Y, más allá de que Baltar tuviera buenas intenciones -como argumentó en su defensa en el juicio- fuera de ley «no existe sino capricho y arbitrariedad», concluye la jueza, Caterina González.

La togada, que está al frente del juzgado de lo penal número uno de Ourense por una sustitución, impone a Baltar Pumar una pena de nueve años de inhabilitación para el desempeño de cargos públicos, un año menos de la pena máxima, la solicitada por la Fiscalía y el PSOE, una de las acusaciones populares en el proceso. La otra, el sindicato Manos Limpias, pedía nueve años y medio. Sea como esa, ser inhabilitado no tendrá consecuencias prácticas para el expresidente, que lleva dos años totalmente retirado de la política. Dejó a su hijo el liderazgo del PP ourensano en el año 2010 y en el 2012 le cedió también la Diputación.

José Luis Baltar tampoco tendrá que pagar una multa por sus 104 enchufes ya que la jueza ha desestimado la petición que el PSOE había realizado en ese sentido. Los socialistas querían que el exbarón popular hiciese frente al pago de 696.666,58 euros en concepto de responsabilidad civil. Eso es lo que costaron a la Diputación los sueldos de los 104 enchufados, pero la jueza entiende que no ha quedado suficientemente acreditado el cálculo de esa cantidad. En definitiva, con Baltar ya jubilado, la sentencia ni le privará de libertad ni supondrá un perjuicio económico para el expresidente, más allá del hecho de que se le imponen las costas procesales, incluidas las minutas de los abogados de PSOE y Manos Limpias. Fuentes judiciales apuntan que la cuantía será considerable.

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La sentencia dictada por Caterina González está ampliamente argumentada y en sus 43 páginas se limita a valorar si las contrataciones cumplieron con la legislación, sin tomar en cuenta los vínculos de los contratados con el PP. Hay que recordar que el PSOE denunció el caso en el año 2010 argumentando que José Luis Baltar había utilizado esos empleos en la Diputación para ganar apoyos para su hijo en el congreso que, en esas mismas fechas, certificó el relevo dinástico en el partido. Pero lo importante para la jueza es si las contrataciones cumplieron o no la ley, no la identidad de los enchufados: «Nadie pone en duda que las 104 personas contratadas no tuvieran capacidad suficiente para desempeñar el puesto de trabajo para el que fueron contratadas, lo que está penalmente tipificado es que en un organismo público se realicen contrataciones sin cumplir la ley».

Y, en este sentido, la jueza hace hincapié en que Baltar Pumar incorporó a esas 104 personas al margen de toda normativa. «No se trata siquiera de una interpretación de las normas peculiar e interesada, sino de una actuación contraria a toda norma», dice la sentencia, que detalla la violación de la Constitución, de la ley de presupuestos del Estado e incluso de la propia ordenanza de contratación de la Diputación. El principal incumplimiento fue, según la sentencia, que la disponibilidad de esos 104 empleos no fue publicitada. «En una vulneración básica de la contratación pública. La no publicación vulnera el principio de igualdad, por el que cualquier ciudadano pueda concurrir a una oferta pública de empleo», dice la jueza, que concluye que este proceder beneficiaba a los elegidos de Baltar, pero «cerraba la posibilidad de acceso a otros ciudadanos igualmente preparados para desempeñar el puesto de trabajo».

El expresidente culpó de esas irregularidades a los técnicos de la Diputación, pero la jueza no le da credibilidad. Se apoya para ello en las declaraciones de los funcionarios. Tanto el secretario como el interventor aseguraron que no fueron informados de las contrataciones hasta después de que estas fuesen realizadas y el jefe de recursos humanos -a quien Baltar había señalado con especial interés- afirmó que advirtió al exbarón popular de que ese proceder era «ilegal».

Que Baltar fue el máximo responsable de las contrataciones, y no los técnicos, es una conclusión que la jueza obtiene también de la testificación de los jefes de departamento: «De la declaración de dichos testigos ha quedado patente que la persona encargada de la contratación era el presidente de la Diputación, y en ocasiones se le daban los nombre de las personas a contratar, como explica el director de la biblioteca, Enrique Bande que en el acto del juicio relata como él sí que solicitó al presidente las personas concretas que quería que fueran contratadas».

Además de los jefes de servicio que recibieron bajo su supervisión a los enchufados, también declararon los alcaldes de los municipios a los que fueron destinadas parte de esas 104 personas. También de esos testigos concluye la jueza que era Baltar y solo Baltar quien se encargaba de las contrataciones. La sentencia considera una irregularidad «palpable y manifiesta» que los regidores no solicitaran el personal por escrito, argumentando por qué lo precisaban. Finalmente, respecto a los enchufados, la sentencia considera acreditado que ni siquiera tuvieron que presentar su currículo para conseguir el empleo.

 

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2014/08/03/senor-enchufes/0003_201408G3P10991.htm

GALICIAEl señor de los enchufes

La personalísima gestión de Baltar le procuró fieles apoyos que glosaban su bonhomía. La condena por prevaricación reescribe su historia

MIGUEL ASCÓN

José Luis Baltar (en una imagen del 2012, cuando anunció que dejaba la política) presentará recurso contra su condena.MIGUEL VILLAR

ourense / la voz  03 de agosto de 2014  05:00

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Si hacía falta sal para las carreteras de un municipio, lo gestionaba él. Si una asociación cultural necesitaba una televisión, él la pagaba. Si los vecinos de un concello se oponían a algún proyecto que les afectase, él intermediaba. Y, si un alcalde buscaba empleo para familiares o amigos, también recurría a él. Todo en la Diputación de Ourense pasaba por las manos de José Luis Baltar Pumar (Esgos, 1940) y todo aquel que necesitase algo debía pasar por su despacho. Con esa personalísima gestión, el exbarón popular consiguió presentarse ante la ciudadanía ourensana como único responsable de sus éxitos. Era una estrategia arriesgada porque también él sería visto como el único causante de los fracasos de su gestión. Sin embargo, la red de apoyos que fueron gestando sus favores fue una maquinaria electoral imparable que le garantizó victoria tras victoria y, de paso, una amplia autonomía política ante los sucesivos líderes del PP. No tuvo, por tanto, que afrontar grandes fracasos, pero cuando ha llegado uno como la sentencia que lo condena por 104 enchufes, nadie -ni siquiera la jueza- se ha creído que haya otro responsable que no sea él.

José Luis Baltar quería ser recordado como un cacique bueno, pero la sentencia que lo inhabilita por nueve años reescribirá su historia si el recurso que el expresidente ourensano ha anunciado no prospera y ese fallo adquiere firmeza. Entonces, en lugar de ser un buen hombre que repartía empleos -como defienden sus seguidores- se habrá convertido en alguien que «contrataba a quien le parecía oportuno» y que «vulneró el principio de igualdad, por el que cualquier ciudadano puede concurrir a una oferta pública de empleo bajo los principios de mérito y capacidad». Así lo dice la jueza.

Sería un deshonroso punto y final para una carrera política como la suya, que para bien o para mal ha marcado los destinos de la provincia de Ourense durante casi cuarenta años. José Luis Baltar era un maestro criado en una familia humilde de Esgos que comenzó en política en 1968 como concejal del régimen en Nogueira de Ramuín, donde ejercía la docencia. A partir de ahí no dejó de progresar y, cuando el dictador murió y se instauró la democracia era alcalde, pero no tuvo ningún problema en reciclarse.

El fallecido Eulogio Gómez Franqueira -principal referente del galleguismo de centro durante el franquismo y muchas otras cosas más, como por ejemplo, fundador de Coren- fue su principal valedor y, de su mano, probó en UCD y, cuando ese proyecto fracasó, ambos impulsaron Centristas de Galicia. Esa formación obtuvo importantes éxitos electorales, especialmente en Ourense, y esa situación le garantizó a Baltar un liderazgo de relevancia cuando se acordó la integración con Alianza Popular. Centristas desapareció y surgió el PP, pero el expresidente siempre sería a partir de ese momento un contrapoder en esa organización. Gracias a sus éxitos electorales, presionaba para mantener el carácter galleguista del partido, pero sobre todo para preservar su cuota de poder en Santiago. En la lucha de la boina y el birrete, él era el máximo exponente de la primera corriente, a la postre desplazada por la segunda.

Su relación con Manuel Fraga fue de altibajos. Baltar tenía la capacidad de nombrar a varios conselleiros y todo parecía ir razonablemente bien hasta que Xosé Cuíña, uno de sus socios de confianza, fue defenestrado. Fue entonces cuando su hijo protagonizó uno de los episodios más relevantes de la política autonómica, la «rebelión del pisito». José Manuel Baltar y los diputados ourensanos del PP que eran fieles a su padre se encerraron con la amenaza de derrocar a Fraga, que necesitaba esos apoyos para mantener su mayoría absoluta. La jugada se resolvió sin grandes daños, pero Baltar no obtuvo réditos de ella. Tampoco de su apuesta para la sucesión de Fraga. No apoyar a Alberto Núñez Feijoo lo distanció del núcleo de poder del PP y, poco a poco, su hijo fue ganando protagonismo.

El nuevo líder de los populares no se lo puso fácil al relevo y apoyó una candidatura alternativa, pero el último éxito de la maquinaria electoral del baltarismo fue colocar a su hijo José Manuel como presidente provincial del PP en el año 2010. Más tarde le legó también la Diputación, pero las contrataciones realizadas entonces han acabado con una sentencia que puede servir de triste epílogo a su carrera.

baltar, inhabilitado

 

LA SENTENCIALos otros señalados por la jueza

03 de agosto de 2014  05:00

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2014/08/03/senalados-jueza/0003_201408G3P10992.htm

 

 

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Aunque la jueza condena exclusivamente a José Luis Baltar, su sentencia revela formas de proceder censurables de otras personas vinculadas al expresidente de la Diputación ourensana. Señala, especialmente, a los jefes de departamento de la institución provincial que recomendaban al exbarón popular qué personas contratar. En este sentido, el fallo judicial identifica al director de la biblioteca, Enrique Bande; al jefe de cooperación, Rafael Outomuro; al director del Paco dos Deportes, Ángel Cid, y a la responsable del Centro de Cultura Popular Xaquín Lorenzo, Dolores Fernández. Además de los jefes de servicio, la jueza también censura el proceder de los alcaldes y dice que el hecho de que las peticiones de personal que hacían a Baltar fuesen siempre de carácter verbal es una irregularidad «palpable y manifiesta». Varios de los regidores admitieron que también recomendaban al expresidente las personas que podría enchufar.

 

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http://www.youtube.com/watch?v=XdX-pST_wJU

 

 

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